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El precio medio del litro de gasolina y de gasóleo ha tocado esta semana nuevos máximos en lo que va de mes de agosto tras encadenar su cuarta subida consecutiva.

En concreto, el litro de gasolina se ha situado esta semana en los 1,327 euros, tras repuntar un 0,075%, alcanzando así niveles que no marcaba desde mediados del pasado mes de julio, según datos del Boletín Petrolero de la UE recogidos por Europa Press.

Por su parte, el precio medio del litro de gasóleo ha marcado esta semana los 1,228 euros, tras encarecerse un 0,16% con respecto a hace siete días, tocando así máximos desde finales de junio.

De esta manera, los precios de ambos carburantes prosiguen la tendencia alcista que iniciaron a finales del mes de julio y que les ha llevado a encadenar una subida tras otra en las últimas cuatro semanas.

Estos precios de gasolina y gasóleo en plenas vacaciones de verano se producen en una semana en la que el petróleo ha vuelto a repuntar.

Así, el precio del barril de petróleo Brent, de referencia en Europa, cotizaba este jueves a 74,5 dólares, mientras que el barril de crudo Texas americano se situaba por encima de los 67,7 dólares, después de haberse encarecido más de dos dólares en ambos casos con respecto a hace una semana.

Precio

Con respecto a hace un año el litro de gasóleo es un 14,7% más caro, mientras que en el caso de la gasolina marca un precio un 11,5% superior.
De esta manera, a los actuales precios, llenar un depósito de 55 litros de gasóleo supera los 67,5 euros, lo que supone unos 8,7 euros más que hace un año.
Para el caso de la gasolina, el llenado de un depósito de 55 litros supone para el consumidor 72,9 euros, unos 7,4 euros más con respecto a las mismas fechas de 2017.

A pesar de las subidas experimentadas por la gasolina y el gasóleo, la gasolina es más barata en España que en la media de la UE y la zona euro, donde el precio medio de venta al público del litro de combustible Euro-Súper 95 se sitúa en 1,465 euros y 1,511 euros, respectivamente, mientras que el litro de gasóleo cuesta 1,355 euros en la media de la UE y 1,357 euros en la eurozona.
El menor nivel de precios finales con respecto a los países del entorno se debe a que España, pese a las subidas del IVA, a los mayores impuestos y a los gravámenes al biodiésel, sigue contando con una menor presión fiscal, en general, que la media comunitaria.