El líder del PP y presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, durante su intervención en el debate de su investidura. | Efe

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El líder del PP, Mariano Rajoy, ha sido investido este sábado presidente del Gobierno con 170 votos a favor (PP, Ciudadanos y Coalición Canaria) y la abstención de 68 diputados del PSOE, mientras que 111 parlamentarios han votado en contra, entre ellos 15 socialistas. De esta manera, seguirá como inquilino de la Moncloa después de 315 días en funciones y tras afrontar una investidura fallida a finales de agosto.

Entre los miembros del PSOE que han votado 'no' a la investidura de Rajoy se encuentra el diputado por Baleares del PSIB, Pere Joan Pons, quien ha roto así la disciplina del Grupo Socialista, que tenía el mandato del Comité Federal de abstenerse en la segunda votación. Por su parte, la parlamentaria ibicenca del PSIB, Sofía Hernanz, también ha votado 'no'.

Los diputados del PP le han ovacionado en pie al ser reelegido. Y su primer saludo con apretón de manos ha sido para el portavoz del Grupo Socialista, Antonio Hernando. Después, se ha dirigido a Albert Rivera, con el que también se ha estrechado la mano y a continuación ha dado también las gracias a Ana Oramas (CC).

A los 137 diputados que logró el 26 de junio, se ha sumado los 32 del partido de Albert Rivera y el apoyo de la diputada de CC Ana Oramas. Esos 170 votos y la abstención de 68 socialistas (quince de ellos han votado 'no') le permiten a Rajoy seguir al frente del Gobierno que, en esta nueva etapa, según sus propias palabras, tiene que cambiar el «chip» y tener mano tendida al diálogo, preservando lo «esencial».

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Por el camino han quedado episodios como su decisión el pasado 22 de enero de declinar acudir a la investidura. Entonces le dijo al Rey que no estaba en condiciones de presentarse porque no tenía «los votos» y solo le apoyaban sus 123 diputados.

Pero en estos meses de Gobierno en funciones, el Pleno del Congreso ha acogido otros dos debates de investidura previos. Uno el 4 de marzo que terminó con la investidura fallida del socialista Pedro Sánchez y otra el pasado 2 de septiembre, cuando Rajoy fracasó en su primer intento de ser investido.

Para conocer a su nuevo gobierno habrá que esperar al próximo jueves, cinco días en los que podrá reflexionar sobre los cambios que quiere realizar. El viernes los nuevos ministros tomarán posesión y se prevé que ese mismo día se celebre el primer Consejo de Ministros del nuevo gabinete.

Una larga trayectoria en la vida pública

Rajoy, que está casado y tiene dos hijos, es licenciado en Derecho y registrador de la propiedad y en su larga trayectoria pública ha desempeñado cargos de lo más variado y de abajo arriba en la escala institucional: presidió la Diputación de Pontevedra, fue parlamentario en Galicia, director general y vicepresidente de la Xunta, ministro de Administraciones Públicas, de Educación, de Interior, Portavoz y de Presidencia, vicepresidente y presidente del Gobierno.

Dentro del partido, dio los primeros pasos en la Alianza Popular de Manuel Fraga Iribarne, formación de la que llegó a ser presidente local y provincial en Pontevedra, vicepresidente de la Junta Directiva gallega y miembro de la Comisión Permanente.

Rajoy se embarcó en el PP cuando AP se refunda en 1989 también de la mano de Manuel Fraga; en ese mismo año entró a formar parte ya del Comité Ejecutivo Nacional del nuevo partido. En 2003, el entonces presidente del Partido y del Gobierno, José María Aznar, le designa para ser su sucesor y en 2004, Rajoy es elegido para estar al frente del PP, cargo en el que aún sigue.

En sus dos primeros encuentros con las urnas sin embargo fracasa y no consigue ganar ni las elecciones generales de 2004 ni las de 2008. En ese año, el PP le revalida como presidente del partido en un complicado congreso en Valencia y que gana contra una oposición liderada por Esperanza Aguirre; se evidencia ya la distancia que le separa de José María Aznar, que no dejará de aumentar hasta hoy.

El líder 'popular' es un corredor de fondo en política. En las elecciones de diciembre y en las de junio de este año, ha sido el único candidato que no era nuevo para los electores y el más veterano en democracia, además del más veterano de los cuatro con posibilidades.

Él lleva a gala su experiencia y su trayectoria; son en su opinión dos virtudes si se aspira a la presidencia del Gobierno, a la que hay que llegar «ya aprendido», una de sus frases más frecuentes este último año ante sus rivales Pablo Iglesias (Podemos) y Albert Rivera (Ciudadanos).