Fotografía facilitada por Repsol del Rowan Renaissance, el buque que la empresa utiliza para las prospecciones en busca de petróleo en Sandía, en aguas próximas a Canarias. | Efe

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Tres senadores por Balears del grupo parlamentario popular han votado este miércoles a favor de la moción presentada por el grupo socialista para pedir la oposición a las prospecciones petrolíferas «presentes y futuras» en el litoral español, aunque al final ha sido rechazada con 148 votos en contra y 18 abstenciones.

El Senado ha rechazado la moción presentada por los socialistas, que aun así contó con el apoyo del grupo mixto y el grupo Entesa, además de los senadores populares que se han saltado la disciplina de voto de su partido.

El pasado mes de mayo se produjo un incidente similar después de que PP y PSOE fueran incapaces de llegar a un acuerdo, también en el Senado, sobre las prospecciones en Balears y Canarias.

La falta de consenso sobre el texto que se negociaba entonces impidió aprobar que el Senado instase al Gobierno a suspender temporalmente esta actividad hasta llegar a un entendimiento con las regiones afectadas y estudiar la modificación de la Ley de Hidrocarburos.

Por ello, el Pleno del Senado se limitó a votar la moción consecuencia de interpelación defendida por el PSOE pidiendo la paralización de los sondeos, que fue rechazada por la mayoría del PP, aunque los senadores por Balears José Sala, Lorenzo Bosch y María Antonia Grau votaron a favor.

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Esta mañana, la petición socialista fue defendida por la senadora Pilar Serrano, quien ha reclamado la suspensión de los permisos concedidos a las empresas petroleras por «la magnitud del impacto negativo en el medio marino y las actividades turística y pesquera» a la vez que volvía a pedir la modificación en la Ley de Hidrocarburos de 1998 para «aumentar la exigencia en la evaluación del impacto medioambiental».

Serrano ha destacado la «repercusión negativa» que tendrían las prospecciones en las costas de Canarias, Balears y el Mediterráneo, «sobre todo en el turismo» con consecuencias negativas que afectarían a un sector representativo del 10,2 % del PIB estatal y que supone la generación de más de dos millones de empleos.

«Las plataformas petrolíferas no son buenas para la marca España porque perjudican la imagen turística del país», ha concluido la senadora, tras añadir que las detonaciones submarinas de los proyectos supondrían pérdidas de hasta el 50% en el sector pesquero, cuando el Gobierno contrajo en su momento «acuerdos con la UE para proteger el 10 % de los espacios marinos, la mayoría de ellos ubicados en zonas bajo la amenaza del petróleo».

Por estas razones, el grupo parlamentario socialista ha exigido la suspensión de los permisos de prospección concedidos, que no se acepten los nuevos y que además se modifique la Ley de Hidrocarburos, para fomentar un modelo energético contra el cambio climático basado en «energías renovables y no en los combustibles fósiles, nucleares o 'fracking'».

El grupo parlamentario popular ha rechazado la moción aludiendo a razones económicas porque «nuestro problema es la energía, si tuviéramos petróleo y gas propios, tendríamos un nivel económico y de empleo mucho más elevado», así como defendiendo que las prospecciones «no dañan el medio ambiente», según su portavoz José Ignacio Palacios.

El representante de los populares ha recordado que el Tribunal Superior de Justicia de Canarias rechazó la cancelación de las prospecciones en el archipiélago, antes de aportar ejemplos de otros lugares del mundo que compaginan las plataformas petrolíferas con los recursos turísticos naturales como California (EE.UU.) o el Algarve (Portugal).