A la derecha, el periodista de Intereconomía Cake Minuesa. | Efe

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El acto de los excarcelados de ETA beneficiados por el fin de la doctrina Parot celebrado en el Kafe Antzokia de Durango ha concluido de manera inesperada al irrumpir uno de los periodistas presentes en la sala para preguntarles por qué no pedían perdón por los asesinatos cometidos.

«¿No van a pedir perdón a las víctimas?», ha interpelado el periodista de Intereconomía Cake Minuesa al término de la comparecencia sin preguntas de los excarcelados, que ha cerrado José Antonio López Ruiz, Kubati, el etarra que mató a la dirigente 'rebelde' de la banda Yoyes.

El portavoz del grupo de mediadores con el Colectivo de Presos Políticos Vascos (EPPK), Estanis Etxaburu, quien ha introducido el acto, ha replicado al reportero: «Hemos dicho que no vamos a responder a ninguna pregunta y aquí termina la rueda de prensa».

«Algunos os arrepentiréis y querréis pedir perdón, ¿no? Tenemos las cámaras delante», ha proseguido el periodista entre los aplausos de algunas de las personas que estaban en el local.

Etxaburu ha eludido responderle y se ha limitado a decir: «Daremos una copia de todo lo que hemos dicho aquí».

«309 víctimas. ¿No tenéis nada que decir? Si alguno queréis pedir perdón... Si habláis de un conflicto, de un problema, de paz, lo suyo es pedir perdón», ha añadido Minuesa acercándose a donde estaban los excarcelados.

Antes de que dos personas de la organización le conminaran a retirarse y abandonar el local, el periodista ha añadido: «No tenéis la hombría, la dignidad y la vergüenza de decir 'queremos pedir perdón'. ¿Qué habéis ganado matando?», les ha preguntado en alto.

El acto, autorizado por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz media hora antes de su comienzo, se ha limitado a la lectura de los dos comunicados, uno de los excarcelados de ETA por el fin de la doctrina Parot y otro del grupo de mediadores con el EPPK.

A la entrada de los medios en el Kafe Antzokia, los más de 60 expresos estaban ya colocados en grupo para posar ante los medios gráficos.

Por delante, en una mesa con un mantel rojo, se encontraban Kubati y la también expresa Itziar Martínez, que ha leído el mismo texto en euskera, y en medio de ambos, Etxaburu y Arantza Garbaio, de la plataforma de contacto con el EPPK.

Los periodistas han logrado identificar de inmediato a alguno de los etarras más sanguinarios, como Francisco Javier Martínez Izagirre, alias Javi de Usansolo, Juan Manuel Píriz, Jesús María Zabarte o Isidro María Garalde, Mamarru.

No han estado Domingo Troitiño, un histórico del más sanguinario comando Barcelona de ETA, el que en 1987 cometió la matanza de Hipercor, con 21 muertos, el mayor atentado de la organización terrorista.

Tampoco se ha visto a otro de los beneficiados por el fin de la doctrina Parot, Juan Lorenzo Lasa Mitxelena, alias Txikierdi, quien en 2004 firmó una carta con otros dirigentes de ETA en la que pedían a la dirección de la banda ETA que abandonara las armas.

La duda ha sido Inés del Río, cuyo caso fue el que propició que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos declarara nula la doctrina del Tribunal Supremo de restar los beneficios penitenciarios del total de la condena, no del límite de reclusión de 30 años.

Ante la dificultad de poder reconocer su rostro, los organizadores no han querido confirmar la presencia de Del Río, aunque alguno de ellos ha asegurado que habían estado «todos».

Para evitar cualquier gesto que pudiera motivar alguna denuncia por enaltecimiento del terrorismo, el único cartel que se ha exhibido ha sido el habitual del colectivo Etxerat con el lema «Euskal preso eta iheslariak. Etxera» (presos y exiliados vascos, a casa).

El grupo de expresos, delante de un fondo negro, ha permanecido silente durante la casi media hora que ha durado el acto.

Tras la comparecencia, se ha desalojado a los periodistas y los excarcelados han disfrutado de un almuerzo en el local.