El ministro de Economía español, Luis de Guindos, tras acabar su conferencia en Moscú. | Efe

TW
10

El ministro español de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, aseguró este sábado que el G20 ha tenido éxito en estabilizar los mercados financieros pero ha fracasado en la recuperación del crecimiento económico y el empleo, y dijo que así lo han constatado sus miembros.

«Yo creo que se ha constatado un cierto fracaso. El G20 nació hace cinco años muy centrado en la crisis financiera, que entonces estaba en su momento más caliente», señaló De Guindos en una conferencia de prensa en Moscú, donde asistió a las reuniones de este grupo formado por las grandes economías y los países emergentes.

«Ahora se pone de manifiesto que no se ha avanzado en la recuperación del crecimiento económico y fundamentalmente del empleo, y es ahí donde nadie puede estar satisfecho, y España ha sido uno de los países más golpeados», pues desde 2008 ha más que triplicado su tasa de desempleo, agregó el ministro.

Por todo ello, De Guindos dijo que el G20 propone «una combinación de una política fiscal, que tiene que reducir el déficit público a un ritmo adecuado, de políticas monetarias y de reformas estructurales».

En estas reuniones de los ministros de Finanzas del G20, preparatorias para la cumbre de jefes de Estado del 5 y 6 de septiembre en San Petersburgo, el titular español de Economía intervino para «explicar que en España la corrección de desequilibrios es muy clara».

De Guindos expuso a sus colegas los éxitos de las medidas adoptadas por el Gobierno respecto al endeudamiento, el ajuste presupuestario y el saneamiento del sector financiero, y cómo éstos -dijo- han empezado a tener efectos en tres áreas de la economía española.

En primer lugar, afirmó que «no hay ningún país en Europa con una tasa de crecimiento de las exportaciones en términos reales como la que tiene España».

Respecto al crecimiento económico, aseguró que el segundo trimestre de este año «puede marcar un punto de inflexión» en que, tras siete trimestres de crecimiento negativo, se llegue a «un crecimiento económico muy próximo a cero».

Y en tercer lugar, alabó la reforma laboral aprobada hace un año en España y se mostró confiado en que, en el segundo trimestre, en España se haya creado empleo, eliminando el factor estacional, y se revierta la tendencia de destrucción de puestos de trabajo que ha llevado al país a triplicar la tasa media de desempleo del G20.

El debate que mantuvieron los titulares de Finanzas se centró en el impacto que está teniendo la retirada de las medidas extraordinarias de inyección de liquidez que había llevado a cabo la Reserva Federal de Estados Unidos, y especialmente su impacto en la situación de las economías emergentes.

«Las economías emergentes indicaron que con la retirada de esas medidas se está produciendo un incremento de la volatilidad, y un incremento de la aversión al riesgo», dijo De Guindos.

Los ministros también discutieron sobre la reforma de las estructuras financieras internacionales, y gran parte de su encuentro se centró en el plan de acción propuesto por la OCDE para evitar la evasión fiscal de las grandes multinacionales.

«Hubo un amplio consenso. Es un tema especialmente relevante y sensible en momentos de crisis económica», aseguró el ministro español.

En su opinión, más relevante que las medidas concretas propuestas «es la voluntad política, y existe esa voluntad y una inercia positiva que hay que aprovechar, porque hay una erosión importante de las bases fiscales de multinacionales que pueden reasignar sus beneficios donde la presión fiscal es más reducida».

De Guindos recordó que esas empresas multinacionales, identificadas con el sector digital, «cuentan con un nivel de asesoramiento de lo más sofisticado», y de lo que se trata es de intentar que «cumplan los mínimos exigidos y se equiparen con otras empresas» en cuanto al pago de impuestos.

El ministro destacó la importancia del grupo piloto de intercambio automático de información fiscal formado en un principio por cinco países -España, Francia, Alemania, Italia y Reino Unido- y al que se han ido sumando otros.

En la reunión de Moscú, «han anunciado su voluntad de adherirse Australia y México», señaló De Guindos.