El presidente del Gobierno español, Marino Rajoy, durante la conferencia de prensa ofrecida hoy en Bruselas, en la que ha explicado los resultados de la cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE). | Horst Wagner

TW
81

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha rechazado hoy categóricamente que esté pensando relevar a José Ignacio Wert como ministro de Educación y ha garantizado su plena disposición al diálogo ante una reforma educativa que ve imprescindible y que niega que vaya contra lengua alguna.

Rajoy ha sido preguntado por el futuro de Wert y por las posibilidades de acuerdo en relación con la reforma educativa en la rueda de prensa que ha ofrecido en Bruselas al término de Consejo Europeo.

«Ya le digo con meridiana claridad que no», ha contestado a la pregunta de si piensa nombrar un nuevo ministro de Educación

Rajoy ha señalado que uno de los «tópicos» que circulan por España es que cada Gobierno hace un nuevo modelo educativo, algo que ha considerado que no es cierto porque «después del modelo educativo de Franco sólo hubo uno, el del Partido Socialista», ya que ha dicho que la planteada por el Ejecutivo del PP fue derogada por los socialistas en cuanto volvieron al poder.

A su juicio, en la situación actual de la educación en España, con el abandono y el fracaso escolar existente, lo menos que puede hacer un gobierno responsable es intentar mejorar la calidad de la enseñanza.

«Eso es lo que hemos hecho y es verdad que hay gente que no está a favor, igual que había mucha gente que no estaba a favor cuando se hacía el anterior modelo», ha añadido.

Ha recalcado que eso es opinable, pero que no lo son los resultados del modelo anterior.

En relación con el asunto lingüístico, ha recordado que el ministro de Educación ha hablado con todo el mundo y hay algunos con más voluntad de llegar a un acuerdo «y otros que lo que entienden por hablar es aceptar lo que ellos digan o no se cambie nada».

Rajoy ha garantizado que «si ya ha habido mucho diálogo, continuará habiéndolo, con total disposición a buscar una fórmula que permita a los ciudadanos ejercer sus derechos individuales».

«Nuestra disposición al diálogo es plena», ha asegurado antes de señalar: «Todo eso de que se va contra una lengua es absolutamente falso. En absoluto, estamos muy orgullosos de todas las lenguas que hay en nuestro país y queremos que todo el mundo las conozca y pueda comunicarse en ellas».

Sin embargo, ha insistido en que deben defenderse los derechos individuales de las personas.