Un momento de la asamblea general que gran número de personas celebraron en la Puerta del Sol. | Efe

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Seguidores del Movimiento 15-M se manifestaron por las calles del centro de Madrid en protesta por la reforma de la Constitución acordada por PSOE y PP, que se aprobará en el Congreso la próxima semana, y para exigir que se someta a referéndum.

Convocada por el Movimiento 15-M, la manifestación se ha desarrollado en un ambiente festivo y sin incidentes.
La Delegación del Gobierno y los convocantes no han dado cifras de manifestantes, unos 2.000 según a las estimaciones de periodistas que han cubierto la protesta.

La marcha arrancó a las seis de la tarde desde la glorieta de Atocha y tras pasar por el paseo del Prado y la calle de Alcalá, ha terminado en la Puerta del Sol.

La vigilancia de los agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP), los llamados 'antidisturbios', ha sido discreta, manteniéndose alejados de la cabecera de la manifestación, salvo en el Congreso de los Diputados, acordonado con vallas y numerosos policías para evitar que los convocados se acercaran a la Cámara baja, lo que no ha sido necesario porque la marcha no llegó a pasar por allí.

Acuerdo PSOE-PP

Los manifestantes protestaron por el acuerdo alcanzado entre el PSOE y el PP para reformar la Constitución de forma urgente y sin referéndum posterior para introducir la exigencia de estabilidad presupuestaria en las administraciones públicas.

Poco antes de las seis de la tarde, cientos de personas se habían concentrado ya en Atocha bajo el lema «No a esta reforma de la Constitución. Ni un paso atrás!».

Durante el recorrido se han coreado algunos de los lemas del Movimiento 15-M, como el ya conocido «Que no, que no, que no nos representan», a los que se han unido otros nuevos en contra de la «reformazo» constitucional y el pacto entre el PP y el PSOE para establecer una disciplina presupuestaria en las Administraciones públicas.
Así, por ejemplo, había pancartas que advertían: «Si nos tapas con tu techo no podremos ver el cielo» o «Quieren constitucionalizar la pobreza».