Fotografía de archivo del 15/10/07, del ganadero Juan Pedro Domecq Solís, que ha fallecido hoy a los 69 años, en accidente de tráfico. | Juan Carlos Hidalgo

El ganadero Juan Pedro Domecq Solís, de 69 años, ha fallecido en un accidente de tráfico ocurrido hoy, en el término municipal de Higuera de la Sierra (Huelva), muy cerca de la finca «Lo Alvaro», donde pasta la ganadería de toros bravos que lleva su nombre, según fuentes familiares.

Fuentes de la Guardia Civil indicaron a EFE que el accidente se produjo hacia las 12.10 horas en la carretera A-433, muy cerca de la finca que Domecq tiene en Higueras de la Sierra.

Por causas que aún no han trascendido, el todoterreno que conducía Domecq y un camión han chocado frontalmente en el kilómetro 69,700 de la citada vía.

En el suceso ha resultado herido también el conductor del camión, que ha sido trasladado en helicóptero al hospital comarcal de Riotinto (Huelva), con pronóstico reservado.

Hasta el lugar del accidente se han desplazado efectivos de los Bomberos para poder extraer del vehículo el cuerpo sin vida del ganadero.

Juan Pedro Domecq Solís, que fue presidente de la Unión de Criadores de Toros de Lidia, entre 1984 y 1994, heredó la ganadería que había fundado su abuelo Juan Pedro Domecq y Núñez de Villavicencio, que en 1939 compró el hierro de Veragua, encaste emblemático de la cabaña de bravo.

Biografía

El fallecido había nacido en Sevilla el 10 de abril de 1942, miembro de una conocida familia de ganaderos andaluces, y se había convertido en una influyente figura del mundo del toro.

Tercer Juan Pedro Domecq de su familia, continuó la labor iniciada por su abuelo y su padre de búsqueda del toro bravo y era sobrino del ganadero, rejoneador y escritor Alvaro Domecq.

Tras estudiar el bachillerato en Jerez de la Frontera, en 1958 realizó en Sevilla el curso de acceso para estudiantes de ingeniería y un año más tarde se trasladó a Madrid. En 1966 terminó los estudios de ingeniero agrónomo en la Escuela Especial de Ingenieros Agrónomos de Madrid.

En 1972 se trasladó a Barcelona para cursar estudios de dirección de empresas en el Instituto de Estudios Superiores de la Empresa.

En 1968 se encargó de la dirección de las explotaciones familiares de viñedos, Pedro Domecq SA y al año siguiente fue elegido vicepresidente de la Cámara Agrícola de Cádiz y presidente de la Unión de Empresarios Agrarios de la Provincia. Poco después, fue nombrado vicepresidente provincial de dicha Unión.

En 1974 trasladó su residencia a Madrid, abandonó su labor en las empresas familiares y dimitió de los puestos que desempeñaba en la provincia andaluza.

Así, en 1979 comenzó a dirigir filiales del Banco Urquijo, primero como consejero delegado de Sistemas AF (fabricante de muebles de oficina) y, desde 1981, como presidente ejecutivo de XEY SA.

Desde 1971 y hasta 1986 fue consejero de administración de Energía e Industrias Aragonesas y miembro de su Comité Ejecutivo.

En octubre de 1986 dejó la presidencia de XEY SA y fue nombrado presidente de Sistemas AF, puesto este último que desempeñó hasta abril de 1988.

En diciembre de 1987 fue nombrado consejero delegado de la Inmobiliaria Alcázar, donde ocupó también un puesto en su comisión ejecutiva, pero a comienzos de los noventa dejó esta sociedad.

Desde entonces pasó a ocuparse de sus actividades agrarias y ganaderas, en especial, del «hierro» Juan Pedro Domecq.

Era el heredero de una familia de gran tradición taurina y practicó el arte del acoso y derribo, especialidad de la que fue campeón de España en 1979.

Como gestor de ganadería de reses bravas, amplió sus conocimientos de genética y aplicó la informática al mundo del toro.

En 2009 publicó el libro «Del toro a la bravura», su reflexión y análisis de la tauromaquia.

Era miembro, desde 1975, de la Unión Nacional de Criadores de Toros de Lidia, de la que fue su presidente entre 1984 y 1994. Asimismo era miembro del Real Cuerpo de la Nobleza Catalana: era conde del Asalto.

Separado de María Teresa Morenés y Urquijo, con quien se había casado en abril de 1967, tenía cuatro hijos.