Un grupo de madrileñas mitiga el calor en pleno agosto en una fuente de la plaza de España de la capital. | Fernando Alvarado - EFE - EFE

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La temperatura en España ha subido en torno a 0,6 grados centígrados desde 1971, según señaló ayer el presidente de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Ricardo García Herrera, que añadió que, sin embargo, no se aprecian diferencias significativas en las medias de precipitaciones, que se mantienen en un valor medio normal de unos 648 litros por metro cuadrado.

Durante la presentación de los actos con motivo del Día Meteorológico Mundial, celebrado ayer, precisó que la media de la temperatura para el periodo de referencia (1961-1990) subió en su primera década 0,2 grados centígrados (14,43 grados centígrados a 14,63 grados centígrados), mientras que la media de 1971-2000 a 1981-2010, subió más del doble, un total de 0,46 grados.

Este aumento de unos 0,6 grados centígrados entre 1960 y 2010 va en línea con los datos de tendencia al calentamiento de la temperatura global del planeta. «El dato se enmarca en todas las evidencias de la Aemet, que es la base objetiva a partir de la cual se toman las políticas de cambio climático», indicó.

Los 70, una década fría

Sin embargo, García Herrera añadió que la década de 1970 a 1980 fue «especialmente fría» y que desde 1990 el incremento de las temperaturas es «prácticamente constante». En este sentido, recordó que, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), 2010 fue uno de los años más cálidos jamás registrados, junto con 1998 y 2005, mientras que en España fue el más frío desde 1996. «Este es el reflejo local de la evolución del clima global», valoró.

Además, el presidente de la Aemet presentó el primer Atlas Climático Ibérico, que es el primer producto que realiza el centro ibérico de estudios climáticos y que incluye información sobre distintas variables climáticas de la Península y de Balears. Asimismo, agregó que el atlas presenta una actualización de datos con las normales climáticas, que sirven para calcular las anomalías y que abarcan periodos de 30 años. «Hay que implicar a todos en la meteorología», destacó.

La obra explica las series normales de temperatura y precipitación de 1971 a 2000 tomando como base los datos de observación de estaciones meteorológicas y puestos pluviométricos de Portugal (continental) y de la España peninsular y Balears. El siguiente objetivo, según señaló, es trabajar conjuntamente con el Instituto de Meteorología Portugués para realizar las versiones de las Islas Canarias, Azores y Madeira.