El juez Baltasar Garzón, a su salida del Tribunal Supremo, tras declarar como imputado durante cuatro horas y media. | Reuters - SERGIO PEREZ

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El juez Baltasar Garzón cree que se han malinterpretado las expresiones «querido» y «un abrazo» con las que se dirigió en varias cartas al presidente del Banco Santander, Emilio Botín, locuciones habituales en su forma de expresarse por escrito y que también emplea cuando se dirige a otras personas. Así lo señaló Garzón en su comparecencia ayer como imputado en relación con la querella que se tramita en el Tribunal Supremo contra él por el dinero que presuntamente percibió del Banco Santander durante su estancia en la Universidad de Nueva York entre 2005 y 2006, y en la que ha insistido en que no percibió «ni un sólo dólar, ni un sólo centavo» de la entidad.
Durante su declaración ante Manuel Marchena -el juez instructor- el magistrado de la Audiencia Nacional explicó que los honorarios que cobró procedían del Centro Rey Juan Carlos I y de la Universidad de Nueva York. Garzón precisó que sus honorarios ascendieron a 160.000 dólares, gasto que asumió el Centro de Derecho y Seguridad de la Universidad y que fue concretado por sus dos directores, mientras que el Centro Rey Juan Carlos sufragó dos partidas de gastos relacionadas con la escolarización de su hija. «El Santander, en ningún caso, ni directa ni indirectamente, ni en primera ni en segunda persona pagó cantidad alguna referida a esos gastos, es más, la Universidad de Nueva York ha certificado en varias ocasiones que esas cantidades estaban pactadas con anterioridad a los patrocinios del Banco Santander.
Sobre las expresiones de afecto que dirigió a éste en varias cartas para agradecerle el patrocinio de sus conferencias en la Universidad de Nueva York, el juez ha explicado que suele utilizar locuciones como «querido» o «un abrazo» en sus comunicaciones por escrito. Así, manifestó que es «una forma habitual» de expresarse, no sabe si «acertada o desacertada», aunque por lo que parece han sido «malinterpretadas» porque las ha utilizado en misivas dirigidas a otras personas como Rodríguez Zapatero, Mariano Rajoy o Esperanza Aguirre.