El cineasta mallorquín Daniel Monzón, ayer con el Goya al Mejor Director.

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La de ayer fue una noche excepcional para Daniel Monzón: la cuarta película del director mallorquín, Celda 211, fue la gran triunfadora de la XXIV edición de los Premios Goya, con ocho estatuillas, incluyendo Mejor Película y Mejor Director. Àgora, de Alejandro Amenábar, ganó siete, todos ellos en categorías técnicas. La velada también será recordada por ser la primera ocasión en la que Penélope Cruz y Javier Bardem aparecieron en un acto oficial como pareja.
Monzón, emocionado y nervioso, agradeció el premio (entregado por un inesperado Pedro Almodóvar) a los espectadores «que han visto y recomendado la película, y han conseguido que fuera un éxito». El cineasta se acordó de «todos y cada uno de los miembros de la película», de su mujer Ana y su hija, Sofía.
Entre los premiados por Celda 211 estuvo Luis Tosar, que recibió su tercer Goya por su interpretación de Malamadre, personaje «bombón», según dijo el propio Tosar: «Los actores sólo hacemos buenos trabajos cuando nos dan buen material», recordó. Alberto Amman, Actor Revelación que ha debutado en el cine de la mano del cineasta nacido en Palma, se emocionó recordando «todas las maravillosas cosas que he aprendido» al presenciar «la pasión por el cine de nuestro capitán, Daniel Monzón». Marta Etura se llevó la estatuilla a Mejor Secundaria y alabó la «excepcional y extraordinaria» labor del «capitán» Monzón al frente de la película. Celda 211 también ganó en las categorías de Sonido, Guión Adaptado y Montaje.
El Baile de la victoria, de Fernando Trueba, seleccionada por la Academia para representar a España en los Oscar, se fue de vacío. Lola Dueñas ganó como Mejor Actriz y dedicó el premio a su compañero en Yo también, Pablo Pineda. Raúl Arévalo consiguió su primer Goya al tercer intento gracias a Gordos, batiendo a pesos pesados como Antonio Resines o Carlos Bardem.
La gala ganó en dinamismo, frescura y diversión gracias a su anfitrión, Andreu Buenafuente, y recursos poco habituales en los Goya, como el vídeo inicial (en el que participaron decenas de actores) o el monólogo inicial de Buenafuente, al puro estilo Billy Crystal. Entre los 'momentos' de la noche, más allá de la aparición de Almodóvar y de Penélope-Bardem, la intervención de Rosa Maria Sardà, del clan Guillén (Emilio padre, Emilio hijo y Cayetana) o el momento musical de Javier Godino y Secun de la Rosa. Pero por encima de todos, la noche fue de Monzón.