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El presidente del PP, Mariano Rajoy, aseguró ayer que ante el 'caso Gürtel' su partido «no mira para otro lado ni lo va a hacer nunca», y por ello, exigirá responsabilidades a todos aquellos dirigentes o militantes que «hayan hecho lo que no debieron hacer». Las palabras de Rajoy dejaron entrever ceses o dimisiones, pero en ningún caso se habló de cuándo se produciría ni como. La número dos del partido, María Dolores De Cospedal, apenas una hora después y en conferencia de prensa, dejó claro que la organización ha hecho «todo» lo que podía hacer, y así, explicó que los imputados hasta la fecha en la causa ya no forman parte del Partido Popular.

Sin abandonar esta línea, señaló que el PP no tiene competencia para desarrollar investigaciones que excedan el ámbito de lo político. Sumadas todas las razones, De Cospedal ha subrayado que decir que su partido «no ha hecho nada» es «falso e injusto». Pese a ello, la dirección del PP será «firme y contundente» cuando toque depurar responsabilidades.

Asimismo, recalcó, como antes hizo Rajoy, que la trama que lideraba Francisco Correa buscaba crear una organización para «aprovecharse del PP» y luego emplearla en su «contra», de modo que no existe en el «Gürtel» comparación posible con el caso «Filesa». Estas fueron algunas de las líneas maestras del mensaje que tras conocerse parte del sumario del «Gürtel» transmitió la dirección del PP.

Aunque en un principio los populares iban a dedicar la jornada a analizar los Presupuestos Generales del Estado para 2010, la relevancia de los hechos descritos en el sumario llevó a Rajoy a convocar una reunión de urgencia con su equipo de dirección con el fin de fijar la posición del partido.

En la dirección del PP, tal y como dijo De Cospedal, se considera que los regalos a cargos populares que menciona el sumario «no son ejemplarizantes ni oportunos», si bien «hay que demostrar» que se han producido.

Las reacciones de los dirigentes o cargos del PP que aparecen citados en lo que se conoció el martes del sumario se sucedieron a lo largo de la jornada. Ana Mato, quien presuntamente recibió un coche como obsequio de la red de Correa, afirmó que «nunca nadie» le ha regalado nada, y Esteban González Pons, supuestamente mediador de una adjudicación de terrenos a la trama, precisó que como conseller del Gobierno valenciano siempre actuó conforme a la legalidad.

El secretario general del PP en la Comunidad Valenciana, Ricardo Costa, afirmó que las informaciones sobre él son «inveraces, inciertas e inexactas», en tanto que el ex presidente gallego Manuel Fraga matizó que no estaba al corriente de una supuesta financiación ilegal en Galicia y que, cuando se enteró, expulsó a Pablo Crespo, uno de los cabecillas de la trama y ex alto cargo del PPdeG. Además, el actual máximo responsable de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, señaló que vincular el asunto 'Gürtel' con su partido es «enredar el caso».