Desperfectos ocasionados por la bomba que hizo explosión en Santillana del Mar (Cantabria).

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Los atentados, ocurridos casi de forma simultánea, hacia las 13.30 horas, se produjeron al día siguiente del hallazgo de una pequeña bomba en Almería y a tres jornadas del estallido de cinco explosivos en varias gasolineras de Madrid, también tras un aviso previo de ETA, colapsando las salidas de la capital.

El Ministerio del Interior ya preveía que pudiera producirse alguna acción semejante después de los antecedentes del fin de semana y mantenía a las Fuerzas de Seguridad en máxima alerta.

Los etarras repartieron las bombas, muy semejantes a las empleadas el viernes en las gasolineras, en zonas céntricas de Avila, León, Málaga, Alicante, Valladolid, Ciudad Real, donde tres personas sufrieron lesiones menores y Santillana del Mar (Cantabria), donde resultaron heridas leves diez personas, porque la deflagración se produjo en un lugar distinto del anunciado por ETA.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que participaba en el Congreso en la recepción oficial con motivo del Día de la Constitución, advirtió de que el único destino para ETA es «el fin de la violencia y el abandono de las armas». Además, subrayó que la banda «sabe que el Estado de Derecho, que la democracia, es, ha sido y será más fuerte que cualquier intento de cambiar las reglas a través de la violencia». Por su parte, el presidente del PP, Mariano Rajoy, expresó la necesidad de seguir dando la «batalla» contra ETA hasta su desaparición, y para ello, abogó por permanecer unido al Gobierno en esta materia.

Los atentados simultáneos fueron anunciados por dos comunicantes anónimos que llamaron por teléfono a la redacción del diario vasco Gara en dos ocasiones (a las 12.40 horas y a las 12.55 horas) para alertar, en nombre de ETA, de que las bombas iban a hacer explosión al mismo tiempo, a las 13.30 horas.

Inmediatamente, Interior, que tenía a las Fuerzas de Seguridad del Estado en alerta, acordonó las zonas referidas y desplazó a efectivos policiales para buscar las bombas. Con apenas unos minutos de diferencia, y siempre en torno a la hora anunciada, los artefactos fueron estallando en el Paseo de España de Málaga; en un macetero de la Plaza de España de Alicante; ante la cafetería Las Lleras de la Calle Burgo Nuevo de León; en los servicios de la cafetería La Banque, de la Plaza Mayor de Valladolid, y en una papelera cercana a la cafetería Hortaleza de la Avenida de los Reyes Católicos de Avila.