Maragall insistió, de forma implícita, en que la reforma de la Constitución debe dejar claro que Catalunya es una nacionalidad histórica.

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En su primer discurso como presidente catalán con motivo de la Diada Nacional de Catalunya de hoy, Maragall marcó distancias respecto al tono reivindicativo de Jordi Pujol en sus 23 años de mandato, después de un «año de cambios» que ha llevado a las izquierdas al ejecutivo autonómico y que Maragall ha definido como «hijos del sueño de la Catalunya republicana y de la lucha contra la dictadura».

Maragall sí que insistió, implícitamente, en que la reforma de la Constitución debe dejar claro que Catalunya es una nacionalidad histórica y, así, dé cobertura a la «voluntad colectiva» de los catalanes. Asimismo recordó que «en los meses que vienen habrá el debate sobre el nuevo Estatuto» y que «entramos en uno de los años más decisivos de nuestra historia moderna».

«Lo conseguiremos. Ganaremos. Estoy convencido. Hará falta que Catalunya explique y haga valer su voluntad colectiva ante las instituciones del Estado y del conjunto de los pueblos de España. La Constitución española deberá remachar el clavo», remarcó.

Acto seguido, aseguró que «Catalunya, su lengua, su cultura, su convivencia y su fuerza colectiva no están en peligro, digámoslo claro. Al contrario, son más respetadas que antes. Catalunya es un país vivo y en evolución. Siempre habrá un presente para transformar y un futuro para ganar, siempre podremos ir más lejos».

Maragall aseguró que Catalunya «se gobernará con plenitud» y «será lo que queremos ser en la España plural». Aseguró que Catalunya «tiene un proyecto compartido por la mayoría» de la ciudadanía, que ha apostado por la «acción colectiva, basada en la confianza». En el nuevo tono reivindicativo que Maragall ha querido imprimir a su discurso del «Onze de Setembre» explicó que «nuestro futuro nacional será más sólido y más atractivo si funciona bien el triángulo mágico que forman escuela-gobierno-empresas, si nuestras escuelas y nuestra sanidad pública sin mejores, si innovamos en nuestras empresas, en la administración, y en las universidades (...). Este es el nuevo patriotismo sin exclusiones que reclamo».