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La Unión Progresista de Fiscales (UPF) y la Asociación de Fiscales (AF) se pronunciaron ayer sobre la propuesta lanzada por el Ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, de que los fiscales se hagan cargo de las investigaciones en detrimento de los jueces de instrucción. Estas asociaciones entienden que es «una decisión política y se aceptará, pero previamente hay que hacer garantizar la independencia y la necesidad de dotar al ministerio fiscal de todos los efectivos necesarios», al considerar que los existentes en la actualidad no posibilitan el ejercicio de esta nueva función.

Por parte de la UPF, su portavoz, Juan Antonio García-Jabaloy, indicó que las seiscientas nuevas plazas de fiscales prometidas por el Gobierno socialista no son suficientes para encarar la nueva tarea.

A pesar de la «buena disposición» que consideran tiene el Ejecutivo, UPF consideró que las últimas reformas en materia de Justicia, como la implantación de los juicios rápidos, hacen necesarios 321 nuevas plazas y que las casi trescientas restantes no aseguran que los fiscales puedan encarar la instrucción con «todas las garantías».

Fernando Sobrón, portavoz de AF, enumeró más medios materiales, cambiar el estatuto del fiscal y mayores garantías de imparcialidad que afectasen a todos, incluido el Fiscal General del Estado. Sobrón optó porque los fiscales no pierdan la estructura jerárquica recogida en la Constitución, pero reclamó otras medidas que garanticen la imparcialidad en las decisiones, a la que obliga el artículo 124, que también recoge los principios de legalidad y unidad de criterio.