TW
0

La Audiencia Nacional ha condenado a los etarras Santiago Arróspide Sarasola, alias 'Santi Potros', e Idoia López Riaño, alias 'Tigresa', a más de 3.000 años de cárcel (1.920 y 1.572 años respectivamente), por el atentado perpetrado con una furgoneta bomba en la Plaza de la República Dominicana de Madrid el 14 de julio de 1986, que costó la vida a 12 guardias civiles y provocó 78 heridos. Se trata del segundo atentado más sangriento de los cometidos por ETA, situándose por detrás del perpetrado en Hipercor el 19 de junio de 1987.

La sentencia, notificada ayer, considera probado que 'Santi Potros' ordenó al 'comando Madrid', que operaba por aquella época en la capital, atentar contra la Guardia Civil y conseguir «un número elevado de víctimas». Asimismo, señala que López Riaño y otros cinco etarras ya condenados prepararon la furgoneta bomba con 35 kilos de dinamita goma-2 que hizo explosión al paso de un convoy de la Guardia Civil en la citada plaza madrileña. Este atentado, en el que murieron 12 miembros de la Benemérita, está considerado el segundo más sangriento de los cometidos por ETA, situándose por detrás del perpetrado en Hipercor el 19 de junio de 1987.

La sentencia de la Sección Tercera de lo Penal de la Audiencia señala que la «tremenda brutalidad que revistieron los hechos perpetrados por Arróspide y López Riaño junto con los otros condenados, unida a la desmesurada cobardía de la que todos hicieron gala al prepararlos con tanta minuciosidad y detalle, y ejecutarlos, ansiando conseguir una auténtica matanza de personas de edades tempranas», convierte a ambos en «claros acreedores del reproche penal más contundente». El tribunal estima que en la «cúspide de la responsabilidad penal» ha de situarse a 'Santi Potros', jefe del 'comando Madrid', al que impone una condena bastante superior a los 1.560 años de cárcel solicitados por el fiscal para él, al tener en cuenta el 'quantum' punitivo solicitado por la acusación particular.