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El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo ayer que responderá a las «descalificaciones y lindezas» vertidas por el PP con «el silencio y trabajo» en favor de los ciudadanos y, en este sentido, instó a su partido a convertir la próxima legislatura autonómica en la de los derechos sociales.

El líder socialista, quien defendió su apuesta por avanzar en la España autonómica, se comprometió a que la legislatura de 2003 sea la de los derechos sociales y reformas democráticas para que los ciudadanos tengan precisamente más derechos e información cada día. Rodríguez Zapatero, quien instó a los dirigentes de su partido a hacer de la España autonómica la España de la cohesión social para «así dar un paso para que en 2004 sea la España del cambio», aseguró que su partido defiende un país «de todos y para todos» y agregó que el Estado «es un seguro colectivo y las comunidades representan libertad y progreso».

En la clausura de la convención autonómica del PSOE, Zapatero destacó el «horizonte positivo» que tienen los socialistas y las posibilidades, «muchas», de abrir una nueva etapa, una labor que harán cerca de la gente, por eso, precisó, el 90 por ciento del trabajo de aquí a los comicios de mayo se centrará en los problemas ciudadanos, y «dedicaremos sólo un 10 por ciento a responder al PP».

De ahí «nuestro apoyo a la España autonómica, a su avance y reconocimiento porque es el camino para la igualdad y libertad». Aseguró que los socialistas tienen una idea clara de España basada en buenas escuelas públicas, una sanidad integral, mismos derechos para todos, más seguridad y cárceles rehabilitadoras, entre otros, por eso, «ahora que el PSOE está en plena forma, nuestra principal obligación es hacer propuestas».

Estas propuestas, van e irán encaminadas, según explicó, a conseguir un avance en los derechos sociales, por eso, dijo, su partido tiene entre sus objetivos mejorar la vivienda, la educación, la sanidad, equiparar los derechos de los discapacitados, una mejor atención a los mayores, apostar por una investigación con células madres, y más transparencia, para lo que propuso instalar una oficina presupuestaria en cada Parlamento con mayoría socialista.

Rodríguez Zapatero, quien afirmó que la democracia es joven pero «mejorable», abogó por dar más poder a los ciudadanos y apostó por convertir al Senado en una auténtica Cámara de representación territorial, al tiempo que se comprometió a, cuando gobierne, reunirse una vez al año con todos los presidentes autonómicos.