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EFE - MÉRIDA El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció ayer que su partido interpondrá un recurso de inconstitucionalidad contra algunos artículos de la ley de extranjería, en concreto contra aquellos que afectan a derechos fundamentales de las personas. El líder efectuó este anuncio en la conferencia de prensa posterior a la reunión de la Ejecutiva Federal del PSOE, que se celebró ayer en Mérida y explicó que, en concreto, el recurso «atacará» la regulación del derecho de reunión, de asociación, de sindicación y de huelga, así como la asistencia jurídica gratuita. A su juicio, es «necesario» que haya un pronunciamiento, que «lamentablemente será un pronunciamiento tarde por el retraso que tiene la justicia constitucional, cuestión bien preocupante».

Rodríguez Zapatero insistió en que el debate sigue abierto, «no para los años posteriores que tarde el Tribunal Constitucional (TC), sino que sigue abierto porque el Grupo Socialista en paralelo al recurso va a presentar una proposición de Ley de modificación de la ley de extranjería en los aspectos que atañen al propio recurso». El PSOE sigue en el diálogo y en la voluntad de concretar acuerdos y mejoras, subrayó Rodríguez Zapatero, quien dijo que la actitud que ha mantenido estos meses su partido «está permitiendo que el Gobierno no tenga más remedio que abrir espacios de diálogo». En este sentido se refirió al reglamento del desarrollo de la Ley, al que «lógicamente vamos a hacer propuestas de modificación».

Asimismo, anunció que el PSOE va a presentar un plan integral de gestión de la inmigración que abarque una dotación presupuestaria «adecuada», políticas educativas, de vivienda y sociales, a gestionar con las comunidades, y dijo que va a promover un «gran» manifiesto por la convivencia abierto a todos los sectores sociales. Preguntado sobre la reticencia que ha mantenido respecto al recurso, Rodríguez Zapatero afirmó que «si el PSOE dijo en el Parlamento que existían dudas más que razonable sobre la constitucionalidad de algún precepto, que nos llevó a votar que no, es coherente, ante la imposibilidad de que el Gobierno rectifique, que sea el TC quien dirima el tema».