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J.M.A./EFE El president del Govern balear, Francesc Antich, acompañado por casi todos sus consellers, guardó ayer un minuto de silencio junto a la sede del Ejecutivo, en el Consolat de la Mar, para condenar el último asesinato de ETA y recordar al ertzaina Iñaki Totorika, que murió en la madrugada de ayer en Hernani al explosionar un coche bomba.

En esta ocasión, la concentración silenciosa se celebró en la plaza de la Atarazanas a mediodía y a la misma acudieron también los funcionarios que trabajan en la sede del Ejecutivo balear y en la Conselleria de Presidència.

El acto, que fue seguido con curiosidad por los turistas que paseaban por la zona, concluyó con aplausos y a continuación el presidente Antich y su equipo continuó con la habitual reunión del Consell de Govern de los viernes.

Asimismo, la mayoría de concejales de Cort, encabezados por el alcalde Joan Fageda, también rindió un homenaje a la última víctima de ETA guardando un minuto de silencio.