Jáuregui llegó a la Clínica de la Asunción con vida, pero falleció 55 minutos después.

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ETA ha vuelto matar. En esta ocasión el blanco para sembrar el terror ha sido el ex gobernador civil de Guipúzcoa, Juan María Jáuregui, a quien quitaron la vida ayer con dos disparos en la cabeza mientras tomaba café con un amigo en un bar de la localidad guipuzcoana de Tolosa. El militante socialista, que llevaba viviendo tres años fuera de España y se encontraba en el País Vasco de vacaciones, estaba casado y tenía una hija de 19 años.

Según testigos presenciales, los autores fueron dos personas, uno de estatura elevada y el otro, que disparó, más bajo y llevaba la cabeza cubierta con una txapela. Los terroristas tenían al socialista como objetivo prioritario hace cuatro años. Todo sucedió a las 11.30 horas de ayer. Dos individuos entraron en el café Frontrón Beotibar, ubicado en la calle Avenida San Francisco, en Tolosa y el más bajo, que además iba con la cabeza cubierta con una txapela, disparó en la cabeza al ex gobernador socialista Juan María Jáuregui, que se encontraba en una mesa con un amigo. Aunque la víctima llegó a la Clínica de la Asunción con vida, no sobrevivió a las dos heridas de bala y falleció poco después, a pesar de las tareas de reanimación que se le practicaron durante 55 minutos.

Poco después del mediodía estalló un coche bomba en la localidad de Villabona, próxima a Tolosa, sin provocar víctimas. Las investigaciones posteriores dieron como resultado que el coche había sido robado el mes pasado en Guipúzcoa. Todos los indicios apuntaron desde el primer momento a que el vehículo fue el utilizado para huir por las dos personas que dispararon contra el socialista.