Aznar conversa con el primer ministro portugués, Antonio Guterres, durante la inauguración del tramo de autopista con el que han quedado unidas Madrid y Lisboa.

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OTR/PRESS - PORTUGAL/MADRID El presidente del Ejecutivo, José María Aznar, aseguró, desde Portugal, que sobre el debate de la subida de las pensiones «no hay ninguna novedad». Para Aznar, lo debatido ayer «es la ratificación de que el Gobierno, frente a cualquier propuesta irresponsable, garantizará el presente y el futuro del sistema público de pensiones y, por lo tanto, que garantiza ese sistema frente a la irresponsabilidad con la que se están comportando algunos».

En la rueda de prensa posterior al Consejo, el portavoz del Gobierno, Josep Piqué, arremetió duramente contra el secretario general del PSOE, Joaquín Almunia. Piqué, que abogó por recuperar el espíritu del Pacto de Toledo, acusó a Almunia de intentar confundir a la sociedad al pedir un aumento de 2.000 pesetas de las pensiones mediante decreto ley y le solicitó que sea «más riguroso» en sus declaraciones.

«Es pasmoso», aseguró Piqué, quien explicó que si se suben estas prestaciones por decreto ley sería exclusivamente una decisión del Gobierno «hurtando esa discusión a la lógica controversia parlamentaria y a la de los sindicatos».

A juicio de Piqué, la postura socialista «es tal cúmulo de despropósitos», que consideró que «Almunia debería recuperar el sentido común que permitió el espíritu del Pacto de Toledo». En este sentido reprochó al PSOE que ahora pida «cosas que se podrían haber hecho en sus 14 años de gobierno», cuestión de la que dijo «es hacer el ridículo» y endureciendo su ataque, recordó que «a Almunia en lugar de ministro de Trabajo se le llamaba el ministro del paro».

El Gobierno aprovechó la coyuntura para echarse flores, y así, Piqué dijo que «Almunia reconoce ahora que la situación es buena para hacer algo que antes no se podía hacer», es decir, subir la paga a los ancianos. En este marco, explicó que «no sería posible si el Gobierno no hubiera orientado su acción a garantizar el futuro de las pensiones».

Por ello, reiteró finalmente que el Ejecutivo mantiene su compromiso de negociar la subida de las pensiones, pero siempre en el Pacto de Toledo y asegurando que la viabilidad y sostenibilidad del sistema no están en peligro. Sólo entonces, podría recogerse en el anteproyecto de Ley de Presupuestos o a través de enmiendas en el debate parlamentario que se desarrolle en el Congreso o en el Senado.