Ricardo Martí Fluxà, uno de los interlocutores nombrados por el Gobierno, eludió ayer pronunciarse sobre la reunión mantenida con la dirección de ETA.

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El presidente del Gobierno, José María Aznar, anunció ayer que el Ejecutivo, a través de los interlocutores que designó para dialogar con ETA, ha mantenido una reunión con la dirección de la banda. Según informaron fuentes conocedoras de la negociación, los representantes del Gobierno plantearon en el encuentro, mantenido en un país de Europa, casi con toda seguridad en Bélgica, que Ejecutivo no va a hacer concesiones políticas y que sólo negocia «paz por presos», pidiendo como gesto a la banda el abandono definitivo de la armas, mientras que la dirección de la organización pidió el acercamiento de presos y mantuvo sus reivindicaciones de soberanía y territorialidad. Aznar no quiso ofrecer detalles acerca del encuentro bajo el argumento de la discreción, y subrayó, asimismo, que cuando se produzca algún «otro hecho significativo» lo dará a conocer.

Precisó, eso sí, que la reunión es consecuencia de la autorización pública de contactos indagatorios que el presidente hizo el pasado 3 de noviembre, cuando dio 'luz verde' para que los representantes que nombró "el secretario general de la Presidencia, Javier Zarzalejos, el secretario de Estado de Seguridad, Ricardo Martí Fluxà, y Pedro Arriola, asesor personal del jefe del Ejecutivo" constataran la voluntad de ETA de abandonar las armas.

La entrevista mantenida por los representantes del Gobierno y la dirección de ETA que anunciada por Aznar sería, por tanto, la primera después de dicha autorización. Antes de ésta, está confirmado la existencia de al menos un encuentro, al parecer celebrado el 11 de diciembre y en el que participaron Zarzalejos, Martí Fluxà y Arriola por parte del Gobierno, y el secretario general de LAB, Rafael Díez Usabiaga, los dirigentes de HB Arnaldo Otegi y Pernando Barrena y el abogado defensor de etarras y miembro de la coalición Iñigo Iruin en representación del autodenominado Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV).

Además, ETA había hecho llegar una carta al gobierno en la que pedía que pusiera por escrito el anuncio de Aznar del 3 de noviembre. El Ejecutivo hizo llegar a ETA esta comunicación con un escrito que no contenía ningún compromiso por parte del Gobierno, sino que simplemente recogían por escrito la autorización hecha por el presidente.

Fuentes conocedoras de la negociación indicaron que durante el encuentro mantenido entre los representantes del Gobierno y la dirección de ETA la banda mantuvo posiciones «maximalistas», centrándose en el contenido de la llamada 'Alternativa Democrática' que hizo pública en 1995 e insistiendo en las reivindicaciones de territorialidad y soberanía para el País Vasco.

Durante este primer encuentro, que según estas fuentes fue directo y que algunas de ellas sitúan en Bélgica y en torno al 20 de mayo, la oferta del Ejecutivo consistió en que la negociación se centre en el colectivo de presos de la banda terrorista, subrayando que no habrá concesiones políticas a cambio de la paz. Estas fuentes insistieron además en que por parte de ETA estaba la propia dirección de la banda "de la que forman parte el responsable político, Mikel Albizu Iriarte, 'Antza', e Ignacio María Gracia Arregui, 'Iñaki de Rentería', máximo jefe de ETA", precisando que hubo el mismo número de personas por ambas partes.