CARLES MORALES

«Los perros no son humanos y a veces los humanizamos demasiado»

Morales, docente en la Universitat de Lleida, ha participado este miércoles en Palma en el ciclo ‘La ciutat i els cans’, organizado por el Col·legi de Veterinaris

Carles Morales, fotografiado este miércoles en Palma, antes de su participación en la charla. | Alejandro Sepúlveda

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Carles Morales es veterinario, neurólogo clínico, neurocirujano y docente en la Unitat Quirúrgica Docent de la Universitat de Lleida. Este miércoles ha estado en Palma para participar en una de las charlas del ciclo La ciutat i els cans, organizado por el Col·legi de Veterinaris con la colaboración del Ajuntament de Palma.

¿Hasta qué punto nos entienden los perros?
— Entienden muchas más cosas de las que creemos. Entienden el tono, el gesto y el estado de ánimo. Unos perros interaccionan con los humanos más que otros, dependiendo de las habilidades de cada raza. Les podemos hablar en función de la interacción que tengamos con ellos. Ahora bien, si les explicamos nuestros problemas, nos estamos pasando un poco.

Nos entenderán más o menos, pero dirigirnos a ellos proporciona un cierto bienestar, ¿no?
— Sí, los perros siempre suponen un apoyo emocional muy importante. No podemos olvidar el concepto animal de compañía. Para las personas mayores, además del apoyo emocional, son un estímulo para la actividad física al sacarlos y salir a pasear. De este modo, el perro les ayuda en las dos vertientes, la física y la emocional.

Luego están los perros de trabajo.
— Sí, los de pastoreo, los que ayudan a los cuerpos de seguridad y emergencias, los perros guía... Se trata de razas que fueron seleccionadas en su momento por sus habilidades, al igual que se pudo seleccionar la raza de vacas que da más leche. Así, un perro pastor ya nace con un instinto para su labor. No obstante, la ciencia nos ha dado más información, como por ejemplo que un border collie puede ser mejor pastor que un gos d’atura porque es menos impulsivo y puede resultar más obediente e inteligente. Por su parte, para rastrear drogas, ya no se utiliza tanto el pastor alemán y se recurre a perros más pequeños, pues pueden meterse en sitios y rincones más ocultos.

Hay quien piensa que un perro que está todo el día en el sofá es más feliz.
— Cualquier perro necesita mucha actividad. Tenerlo todo el día en el sofá es como tener un gran atleta sin entrenar. Los médicos nos recomiendan una vida activa y saludable, pues el mismo mensaje vale para los perros, que están especialmente dispuestos a gastar energía. A la larga, una vida inactiva será contraproducente para el perro. Ello no quita que, si lo tenemos en el interior de casa, necesita su propio espacio. En cualquier caso, los perros no son humanos y a veces los humanizamos demasiado. Nuestra obligación es adaptarnos a lo que necesita en cuanto a actividad física, esparcimiento y, en general, a su felicidad, cuando es un cachorro y cuando llega al final de su vida.

¿Los llamados perros peligrosos son realmente así o los peligrosos son sus cuidadores?
— La conducta de un perro siempre depende de la educación y de los factores ambientales. El pitbull puede ser un gran perro para la convivencia y es muy cariñoso con los niños. El problema de un pitbull es que si muerde, no suelta, pero también puede ser que no muerda nunca en su vida. Los llamados perros peligrosos son físicamente muy fuertes. Por tanto, si en alguna ocasión se muestran impulsivos o violentos, entonces sí pueden ser realmente peligrosos. Al final, cualquier perro mal educado puede ser peligroso. Hay perros pequeños muy agresivos y, por ejemplo, hay grandes daneses que tienen mucho miedo. Al final, la clasificación de peligrosos viene determinada por las razas que presentan más agresiones.

Antes he dicho ‘cuidadores’ porque supongo que ‘propietarios’ ya es políticamente incorrecto, ¿no?
— Actualmente, lo legal es decir propietarios, pero ellos mismos están rechazando esa definición y prefieren ser llamados cuidadores, familiares o tutores. Lo de tutores no me gusta. Supongo que, con el tiempo, la legislación se adaptará y dejará atrás lo de propietarios.

¿Necesitamos formación específica para tener un perro?
— Por ley ya es obligatorio realizar un curso de formación. Lo que ocurre es que ese curso debe ser regulado por un reglamento que todavía no ha sido elaborado. Los colegios de veterinarios ya se están moviendo para organizar e impartir esos cursos cuando estén reglamentados. Hay que decir que siempre habrá gente que, aunque asista a un curso, nunca estará preparada para tener un perro, igual que habrá quien diga: Siempre he tenido perros y no necesito que me enseñen nada. Y habrá gente que estará encantada de hacer el curso.