«Es una alegría, la verdad, porque no tenemos demasiado dinero para recargar»

La prórroga de cara a 2025 es vista con muy buenos ojos por los usuarios de la Intermodal de Palma

La entrada a la estación Intermodal de Palma este viernes al mediodía. | P. Pellicer

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El acceso a la estación Intermodal de Palma es un continuo trasiego de personas que entran y salen, la mayoría con mucha prisa para enlazar con otro bus o caminar hacia su destino. La noticia de que el Gobierno prorrogará durante todo el próximo año la subvención para que Baleares pueda continuar ofreciendo la gratuidad del transporte público es vista con muy buenos ojos por todos los usuarios que este viernes han atendido un momento a este diario para valorar la media.

Algunos pasajeros, como Claudia Forteza, estudiante universitaria que usa cada día el metro para ir a la UIB, se ahorra unos veinte euros mensuales. «Para nosotros es una alegría, la verdad, porque no tenemos demasiado dinero para recargar», explicaba entre risas. «Que se prorrogue es una gran noticia, y encima han aumentado frecuencias», señalaba. «Siempre se dice que los mallorquines vamos en coche hasta la misma puerta de la panadería; pues con esta medida se incentiva evitar esas prácticas. Conozco bastante gente que coge más el bus desde que es gratis», aseguró la joven.

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Llucia Marcús, que es de Sóller y no tiene carnet de coche, usa el bus para ir a Palma o a la universidad, por lo que para ella la gratuidad «es una gran ayuda». «Que se amplíe un año más me parece genial», señaló, y también cree que promueve cambios de hábitos sostenibles en muchas personas, como su propio padre. «Trabaja en Palma y siempre bajaba en coche hasta que se aplicó la gratuidad; desde entonces usa el bus», comentó orgullosa. Sin embargo, aprovechó la ocasión para criticar que, especialmente en los meses de verano, «la línea de Sóller la cogen muchísimos turistas, y los residentes no somos prioritarios, solemos quedarnos fuera».

Juan Luis Marco vive en Binissalem y utiliza el tren dos o tres veces al mes. «Que sea gratis es muy cómodo, en mi caso no tanto por el dinero, sino por no tener que estar pendiente del saldo». A pesar de las facilidades, confesó usar el transporte público igual que antes de la gratuidad.

«Sinceramente, usaría el transporte con o sin gratuidad, pero me parece una buena medida. No sé con detalle qué conlleva, se paga con impuestos, está claro, pero así están bien invertidos», opinión Javier Jiménez, un usuario asiduo de la línea que va al aeropuerto desde el centro de Palma, la cual «tiene una tarifa muy cara», por lo que para él la gratuidad le viene muy bien. «Suelo coger este bus, como mínimo, dos veces al mes. Los que lo usen más estarán encantados», consideró, admitiendo que sin esta medida aprobada in extremis tras un acuerdo de Podemos con el Gobierno, «a veces me vería obligado a pedir a alguien que me acompañe. Siendo gratis ni lo pienso».