Imagen de la fachada del Instituto de Medicina Legal de Palma. | Alejandro Sepúlveda

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La falta de personal en el Instituto de Medicina Legal de Palma vuelve a estar sobre la mesa, y en esta ocasión ha afectado de lleno a una familia de Binissalem, que ha visto como la lentitud de algunos trámites burocráticos y la organización de la entidad alargan en el tiempo el doloroso duelo por la pérdida de uno de sus miembros. Así lo denuncia, Francesc Mateu, hijo del difunto, que junto al resto de sus más allegados se ha visto envuelto en una espiral que les impide poder llevar a cabo el tanatorio, en funeral y el entierro de su progenitor.

«No nos dejan recibir el cuerpo de mi padre y hace varios días que ya falleció», lamenta Francesc, quien además reside en Madrid y ha tenido que alargar su estancia en la Isla más de lo previsible en estos casos dadas las accidentadas circunstancias que han rodeado al deceso. «Mi padre falleció en la noche del jueves al viernes pasado (del 7 al 8 de marzo). Por protocolo, se tiene que realizar la autopsia, pero el viernes no se pudo porque no había tiempo», relata Mateu. «El fin de semana, no se puede -trabajan de lunes a viernes- y tuvimos que esperar al lunes. Hasta aquí, más o menos todo puede parecer normal», prosigue. «Este lunes se hizo la autopsia y el juez tenía que firmar los papeles para poder sacar su cuerpo del Instituto de Medicina Legal... pero lo hace a las dos de la tarde y a esa hora cierran, por lo que no nos han podido dar el cuerpo», asegura molesto.

Ante ello, de la mano de la funeraria intenta agilizar los trámites y el proceso. La empresa se compromete a acudir este martes (12 de marzo), pero tiene noticia de que «está cerrado, no habrá nadie ni servicio», algo que relacionan con la falta permanente de personal en el cuerpo de mozos de autopsias y a una incidencia puntual, ya que el miércoles ya habrá actividad. «Simplemente, que no hay personal en el Instituto», apostilla Francesc. «No lo entendemos, pues todo esto nos está generando alargar una situación complicada y tener que acelerar todo. Y, como mínimo, hasta el miércoles parece que no podremos tener el cuerpo y, tras ello, correr para realizar el tanatorio, entierro, funeral... no es nada agradable», añade.

«Los días pasan y es duro, pero sorprende que un servicio así esté tan desprovisto», comenta Mateu, quien espera que puedan solventarse este tipo de incidencias «para que otras familias no se vean en la misma situación que estamos viviendo ahora mismo nosotros», asevera, a la vez que agradece los esfuerzos de la empresa funeraria por encontrar una solución, aunque no está en sus manos.

Fuentes del sector y próximas al Instituto de Medicina Legal, dependiente del Ministerio de Justicia, confirmaron estos problemas de personal, que en el caso de Palma no son nuevos y pueden afectar, en caso de prolongarse en el tiempo a los fallecimientos repentinos, por accidentes u otras causas que no sucedan delante de un médico que certifique las causas y permita así que se lleven a cabo todos los trámites. Además de a la entrega de los cuerpos ya sometidos a ese trámite forense. Los auxiliares forenses ayudan a los médicos en las autopsias y se encargan además de trámites administrativos con las funerarias.

La funeraria que gestiona este caso en concreto, confirmó que este martes les han notificado que el Instituto de Medicina Legal «estará cerrado», apuntando desde el sector de nuevo a una causa muy identificada y localizada: «No hay personal y eso algo que ha pasado en varias ocasiones y es un problema grave para quien le afecta, pero no está en nuestras manos. Es una profesión complicada, mal pagada y no todo el mundo está dispuesto a trabajar en ello», aseguran en referencia a los auxiliares forenses.