Santa Maria es uno de los municipios que más gustan a los alemanes. | LL. PLANAS

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Nueva tendencia en Mallorca: aumentan los alemanes que fijan su residencia en la Isla. Así lo pone de manifiesto Hans Lenz, presidente de la Asociación Balear de Inmobiliarias Nacionales e Internacionales (ABINI). En este sentido, explica que tras la pandemia de la COVID-19 se produjo un repunte de compras de casas por parte de germanos en Mallorca: en 2022 adquirieron unas 1.920 y en 2023, unas 1.440, aproximadamente. Sin embargo, muchos de ellos las tenían como segundas residencias; lo novedoso ahora es que cada vez son más los que están optando por quedarse a vivir aquí. Lenz explica que muchos de ellos están teletrabajando, o incluso, implantando las sedes de sus negocios; gracias a las buenas conexiones con Alemania viajan a sus ciudades de origen cuando es necesario.

El presidente de ABINI destaca el impacto positivo que esto tiene en la economía de Mallorca, ya que muchas de las empresas están relacionadas con las nuevas tecnologías, lo que ayuda a diversificarla, ya que es muy dependiente del sector servicios. A su modo de ver, «con las nuevas condiciones fiscales veremos más inversión, creación de empleo de calidad e innovación, más allá del turismo y construcción». También está contribuyendo en esta nueva tendencia el pesimismo económico que se ha instalado en Alemania; así, muchos germanos se están animando a venirse a vivir a un lugar con más optimismo y mejor clima. Además, el poder adquisitivo de estos nuevos residentes hace que tengan un consumo elevado, lo que genera una repercusión importante en los sectores del comercio, la hostelería y la restauración.

Impuesto de patrimonio

El abogado Alejandro del Campo, del despacho DMS Legal, asegura que la rebaja del impuesto de patrimonio, que ha aprobado el Govern de Marga Prohens, contribuirá a que aumente el número de alemanes que fijen su residencia fiscal en la Isla, de modo que «la pérdida recaudatoria por dicho impuesto se compensará, en gran medida, con lo que los nuevos residentes pagarán por otros tributos (IRPF, Transmisiones, IVA, etc.)». Hasta el 31 de diciembre de 2023 estaban obligados a abonarlo los ciudadanos de las Islas con bienes en todo el mundo por encima de los 700.000 euros, excluida la vivienda habitual hasta un máximo de 300.000 euros; desde el pasado 1 de enero tienen que hacerlo los que poseen un patrimonio que supera los 3 millones de euros.

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Cabe destacar que Del Campo consiguió que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea anulase el modelo 720 de la Agencia Tributaria, que imponía «multas desproporcionadas» a los residentes con bienes en el extranjero. Este letrado mallorquín fue el primero en llevar a la Comisión Europea esta medida en el año 2013. La norma se probó poco después de la Amnistía Fiscal del ministro Montoro. «Con el coste político que significaba nadie se acogía y el Gobierno decidió poner la zanahoria y el palo y el palo fue el modelo 720».

La ley 7/2012 incluía laobligación para todos los residentes en España de declarar bienes en el extranjero si superaban los 50.000 euros, «da igual la nacionalidad que tengas». «Si no la presentabas había sanciones: multas fijas de 5.000 euros por dato». A su modo de ver, «lo más grave es que Hacienda imputaba cualquier bien como una ganancia patrimonial sin contar ningún plazo de prescripción. Solo si podías demostrar que ya lo tenías antes de venir a España, no te jodían la vida. De lo contrario, las multas eran astronómicas». Del Campo expone que el hecho de que las sanciones por este motivo hayan pasado de ser miles de euros a cientos de euros también ha animado a ciudadanos con alto poder adquisitivo a fijar su residencia en Mallorca.

Éxodo de alemanes

La decisión del Gobierno central provocó un éxodo de alemanes residentes en Mallorca. Según los datos facilitados por el INE, en 2012 residían en las Islas 36.758 alemanes; en 2013 esta cifra se redujo hasta los 30.049; y la caída más vertiginosa se produjo en 2014, cuando se contabilizaron 23.666 germanos menos. Por tanto, en sólo dos años se produjo un descenso del 35,62 %.

El descenso prosiguió hasta el ejercicio 2019, cuando se experimentó un ligero incremento: se pasó de los 18.895 alemanes residentes en Baleares a 18.922. Sin embargo, en los años más duros de la pandemia, el 2020 y 2021, se volvió a reducir la población alemana: se contabilizaron 18.790 y 18.222 germanos, respectivamente. Como se ha indicado anteriormente, cuando se comenzó a superar la crisis sanitaria comenzó un auge de compra-venta de casas de alemanes y la cifra de residentes aumentó hasta los 18.979. En principio, muchos adquirían las viviendas como segundas residencias, pero los encantos de la Isla los han atrapado y cada vez son más los que se quedan a vivir.