Josep Borrell, máximo representante de Exteriores.

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La Unión Europea ha responsabilizado este viernes a las autoridades rusas de la muerte del influyente opositor ruso Alexei Navalni mientras cumplía condena en una prisión en la región de Yamalia-Nenetsia, afirmando que el disidente peleó por sus valores y que su lucha por la democracia no acaba con su muerte.

«Alexei Navalni luchó por los valores de la libertad y la democracia. Por sus ideales, hizo el último sacrificio. La UE considera al régimen ruso único responsable de esta trágica muerte», ha señalado el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, en un mensaje en redes sociales tras conocerse la noticia.

En este sentido, ha trasladado sus condolencias a la familia y a los activistas por la democracia que trabajan en «las condiciones más oscuras». Los luchadores mueren. Pero «la lucha por la libertad nunca termina», ha concluido.

Para la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, la muerte del principal opositor a Vladimir Putin es un «sombrío recordatorio» de lo que es el régimen de Moscú.
«Putin no teme nada más que la disidencia de su propio pueblo. Esto es un sombrío recordatorio de lo que son Putin y su régimen. Unámonos en nuestra lucha por salvaguardar la libertad y la seguridad de quienes se atreven a enfrentarse a la autocracia», ha indicado.

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Por su lado, el Alto Representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell, ha dicho estar «conmocionado» por las informaciones de los medios de comunicación sobre la muerte de Navalni, «un hombre muy valiente que dedicó su vida a salvar el honor de Rusia, dando esperanza a los demócratas y a la sociedad civil».

En este sentido, ha señalado directamente al Kremlin como responsable del fallecimiento del disidente. «A la espera de más información, seamos claros: esto es responsabilidad exclusiva de Putin», ha dicho.

En la misma línea, la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, ha asegurado que el mundo «ha perdido un luchador cuyo coraje seguirá resonando durante generaciones». «Rusia le arrebató su libertad y su vida, pero no su dignidad», ha afirmado.
En este sentido, ha recordado que la Eurocámara le reconoció con el premio Sajarov a la libertad de conciencia en 2021 y ha insistido en que pese a su fallecimiento «su lucha por la democracia sigue viva». El Parlamento Europeo destacó su «gran valor» para restablecer la libertad de elección de los rusos y sus años de trabajo en favor de los Derecho Humanos y las libertades. «Esto le ha costado su libertad y casi su vida», dijo entonces la vicepresidenta de la Eurocámara Heidi Hautala.

Envenenado en el verano de 2020 con un agente del tipo novichok, Navalni fue tratado durante meses en un hospital en Alemania y fue encarcelado en Moscú a su vuelta al país en enero de 2021. Un tribunal de Moscú le condenó a 19 años de prisión por extremismo, una pena que debía cumplir bajo un régimen especial. A principios de enero, el disidente fue puesto bajo régimen de aislamiento tras ser trasladado de cárcel a una prisión de Yamalia-Nenetsia.

El opositor ruso había criticado que las autoridades rusas «aprovechaban cualquier pretexto» para imponerle el aislamiento y denunció las condiciones en las que se encuentra recluido. Su entorno alertó entonces de que el opositor estuvo casi tres semanas en paradero desconocido después de que no compareciera en sucesivas vistas judiciales.