Javier Sanz, en el despacho de la presidencia de la Autoritat Portuària, que ocupa desde hace apenas dos semanas. | Teresa Ayuga

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Javier Sanz (Madrid, 1949) llegó hace dos semanas al despacho de presidente de la Autoritat Potuària de Balears (APB). Presidente de la Federación Española de Vela y vinculado durante más de una década al Club Naútico de Palma como presidente y vicepresidente. En el primer cargo le queda un año, hasta después de los Juegos Olímpicos. «El trabajo ya está hecho y queda esperar medallas. Mi única prioridad ahora es la APB». Entre sus intenciones, dar a conocer la institución para «que no sea solo la que deja entrar a los ferrys». Entre las prioridades, el impulso al deporte. «Lo llevo en mis venas».

¿Se ha encontrado con lo que esperaba?
Es difícil, me he encontrado cosas positivas hasta ahora. He hablado con los distintos departamentos y me he llevado una gran sorpresa por la profesionalidad y el compromiso de todos. Tenemos muchos casos, muchas cosas que tenemos que ir desbrozando.

Con una investigación judicial abierta y bajo secreto en torno a contratos de la Autoritat Portuària, ¿teme encontrar cadáveres bajo las alfombras?
Soy positivo, me gusta mirar al futuro. El pasado es historia. Nunca he mirado debajo de la alfombra de nadie. Todos los temas que tenemos pendientes tenemos que darles una solución cuando antes, buena o mala.

Una de esas tareas pendientes es el Náutico de Palma. ¿Qué piensa hacer?
Es un tema que me afecta muchísimo, soy hombre de club. He sido presidente, vicepresidente del Náutico y para mí es muy importante. Yo, la información que tengo ahora mismo la conozoco desde el club y por la prensa. Tiene la concesión finalizada y tres años de autorización temporal, que es el plazo que hay para buscar soluciones. Creo en la función social y deportiva de los clubes. Falta reconocer por ley la singularidad de los clubes naúticos. Si esas funciones deportivas y sociales no las hiciera el club, lo tendría que hacer otra entidad. Hay que reconocer esa singularidad. La sociedad civil está de acuerdo, Puertos del Estado también entiende que el modelo tiene que existir y el gobierno de Balears también.
¿Entonces hay que cambiar la ley actual?
O buscar un rodeo de la ley. Mira a Pedro Sánchez, no cambia la ley pero busca un rodeo. Tenemos que reconocerlo ya. Hay unos clubes que están renovados y otros que no. Tenemos que buscar la solución mejor. Yo creo que el de Palma sí va a ser renovado y vamos a buscar la mejor salida para que siga funcionado. Voy a luchar para que esto ocurra, en Palma y con el esto de los clubes. Si estoy aquí es por mi experiencia en la náutica.

¿Reactivará el concurso para ajudicar el club del Molinar?
El Molinar está pendiente de las obras. Se han retrasado mucho por problemas con el edificio, problemas de materiales... Cuando se acabe la instalación, el edificio, va a salir. Vamos a intentar que salga cuanto antes. Hay que dragar el puerto también por un problema de fondo pero el concurso está hecho.

El actual equipo de gobierno en el Ajuntament de Palma ha criticado el proyecto del Paseo Marítimo. ¿Es modificable?
Tenemos encima de la mesa un proyecto que empezó en 2018 de acuerdo con el Ajuntament. No sé si es bueno o malo o se podría haber hecho mejor. Lo que tiene que hacer la APB es acabar el proyecto lo antes posible. Después podemos pensar en mil cosas. Ahora mismo, nuestra idea es acabar. Esto influye mucho en los ciudadanos, las industrias y nuestro objetivo es cumplir el plazo y acabarlo. Después veremos si se necesitan párking o otra cosa. Modificar el proyecto ahora es imposible. Decirlo es muy fácil, hacerlo es muy complicado. Acabamos esto y luego, veremos.

Los hosteleros temen una subida de tasas al acabar las obras...
Hay una remodelacción, esto va a mejorar. Dentro de esta mejora habrá un cambio importante. Hemos sido comprensivos con la gente y hemos rebajado los precios a una cosa testimonial. Va a haber una mejora importante de cara a la ciudad. Vamos a estar abiertos a escuchar mucho a la gente y lo estamos haciendo ahora mismo con ciudadanos y asociaciones de vecinos. Hay una gran labor de nuestro equipo y estamos favoreciendo en lo que podemos. Estamos en plazos previstos, se acabará en dos años y también me comentaron ayer que en marzo se verá el lado derecho ya casi acabado y la gente estará más tranquila. Entiendo que causa molestias pero estoy contento porque se cumplen los plazos y se ha creado un grupo de trabajo importante con todos los emprsarios y ese es nuestro principal objetivo. Somos flexibles a modificar cosas pero dentro del presupuesto.

Otra patata caliente es el concurso para las instalaciones industriales en el Moll Vell con el concurso paralizado. ¿Se va a retomar?
Es un tema que está ahí, tenemos que estudiarlo con mucho cuidado. Apostamos mucho por la parte industrial. Son sectores vitales y tenemos que buscar la mejor solución pero se ha enredado a nivel judicial y eso es malo. Cuando se judicializa, se eterniza y eso es malo. Por nuestra parte queremos tomar decisiones lo antes posible. Son dos negocios importantes y tenemos que buscarles el mejor sitio a los dos.

Cruceros en el puerto de Palma, ¿hay demasiados? ¿está a favor de limitarlos?
Hemos hecho nuestra parte. La APB tiene un proyecto muy amplio, tenemos industrial, naútico, charter y tenemos cruceros. Es una parte importante de nuestra misión. Hicimos un muelle, se hizo una inversión muy fuerte para tener a los cruceros que parecían una fuente de ingresos importante para nosotros, para el PIB de Balears. Hay un pacto con el gobierno, que vence en 2025 que se limitaban las entradas, nosotros no estamos, si mañana no hubiera cruceros podríamos otra cosa. Si me preguntas a mí, creo que tenemos que ser mesurados como en todo. Minimizar el impacto ambiental, que para nosotros es importante. Tenemos que evitar la masificación, esto es como ciudadano y buscar las mejores soluciones porque es bueno para dinamizar la economía.