Una panadería de Palma | Redacción Digital

TW
1

La Associació de Forners i Pastissers de Balears pide al Govern un compromiso con la asociación y el sector mediante ayudas directas para las empresas y artesanos que están al frente de sus panaderías y pastelerías. Lo ha hecho durante la presentación de su nueva junta, en la que ha anunciado su integración en la patronal Pimem.

La nueva junta, presidida por Miquel Àngel Torrens, ve indispensable que la administración ayude al sector no sólo para mantener el tejido productivo sino para intentar aumentar y captar nuevos profesionales que puedan garantizar una transición generacional. «Estamos ante una situación muy delicada por lo que hace la capacidad que tienen nuestras empresas para seguir produciendo de manera tradicional y artesanal que es la que al fin y al cabo certifica la autenticidad y la manera que tenemos de hacer determinados productos tradicionales en nuestras islas», según Torrens. "Nuestro trabajo y nuestras elaboraciones forman parte de nuestra identidad como pueblo. Todas las celebraciones y fiestas de una manera u otra llevan implícita la gastronomía. Rubiols, panades, ensaïmades, crespells, coques d'anís i patata, coques de verdura y así podríamos seguir", han manifestado desde la entidad.

Para los panaderos y pasteleros de las islas, estos productos son fruto de un trabajo artesanal que debemos preservar y potenciar al máximo y no dejar en manos de la producción en serie de congelados todo nuestro conocimiento e historia. «Ese es el motivo por lo que creemos que debe intervenir nuestra administración», han indicado. La asociación también ha hecho hincapié en la promoción de sus productos, a raíz de la polémica en la compra y exportación de ensaimadas. «El sector cree este emblemático producto de Mallorca ha sido banalizado por máquinas industriales ubicadas en el aeropuerto restando calidad y autenticidad» y con unos claros perjuicios para la imagen de Mallorca", han afirmado.

Para la entidad, Aena debería facilitar y promover la producción artesanal y certificada de un territorio, no hacer una competencia con productos que no siguen los cánones y desde una posición de fuerza y dominio. La asociación también ha hecho un llamamiento respetar las maneras y la materia prima con que se elaboran los típicos productos de las islas. La crítica ha ido dirigida a sectores que han «demonizado» el famoso saïm por su contenido calórico. «No es de recibo ver como centenares de profesionales elaboran cada día y en fechas señalas productos tradicionales de manera metódica y con ingredientes típicos de aquí y se crean corrientes de opinión que sin conocer nada del sector ni de nuestra historia proponen alternativas que son simplemente disparates», mantienen