Jorge Martín, jefe de Calidad, Medio Ambiente, Innovación y Responsabilidad social coorporativa de la APB. | E.B.

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La calidad del aire es la principal preocupación de la Organización Europea de Puertos Marítimos. Los puertos de interés general de Baleares tienen una casuística diferente a la mayoría al tratarse de puertos urbanos como el de Palma que forma parte de la fachada marítima de la ciudad. Eso llevó en 2016 a la Autoritat Portuària de Baleares (APB) a trabajar conjuntamente con la Universitat de les Illes Baleares (UIB) para desarrollar un sistema que permitiera medir con el máximo acierto la calidad del aire que se respira en los puertos de las Islas en tiempo real.

El primer proyecto piloto (pionero a nivel nacional) se implementó en 2017 con un presupuesto de 50.000 euros. Fue el germen de un proyecto mucho más ambicioso que, con un presupuesto de 500.000 euros, permite ahora conocer en tiempo real la calidad del aire que se respira en todos los puertos de Baleares y relacionar los datos de las 25 estaciones de recogida con la actividad portuaria, pero también con otras variables como las meteorológicas.

El programa pionero de Baleares viajará ahora al XIII Encuentro Puertos del Futuro y Días Mediterráneos que se celebrará en Francia el próximo 25 de octubre. «Nuestra máxima preocupación, que compartimos con los puertos europeos, es conocer con datos rigurosos cuál es la calidad del aire que tenemos. Ahora cualquier ciudadano lo puede ver en un panel de control que se actualiza en nuestra web cada media hora. El panel recoge el valor medio horario por puerto de cada uno de los siguientes parámetros: Monóxido de carbono (CO), dióxido de nitrógeno (NO2), ozono (O3), partículas y micropartículas sólidas o líquidas (PM10) y dióxido de azufre (SO2)», explica Jorge Martín, jefe de Calidad, Medio Ambiente, Innovación y Responsabilidad Social Coorporativa de la Autoridad Portuaria de Baleares. «Este proyecto responde a una estrategia de la APB de mejorar nuestro desempeño ambiental. También transformamos nuestra flota de vehículos para que sean eléctricos y promovemos el desempeño ambiental incluyéndolo en los pliegos de condiciones de las nuevas concesiones», añade.

En caso de que se superen los máximos recomendables para la salud el sistema envía una alerta y los especialistas buscan el origen. La calima ha disparado por ejemplo en las últimas semanas las alertas por micropartículas en Ibiza.

En total hay desplegadas 25 estaciones con sensores capaces de medir, la presión atmosférica, la humedad, la temperatura y el ruido. En cada uno de los puertos se ha instalado también un anenómetro que permite conocer junto al resto de parámetros la dirección del viento. Hay 250 sensores que reportan datos cada 10 minutos en los puertos de Palma, Alcúdia, Mahón, Ibiza y la Sabina.

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«Desde 2013 todos los informes del hablan de la calidad del aire como la principal preocupación de los puertos europeos. Nuestros puertos además son puertos urbanos situados en la fachada marítima principal de ciudades como Palma. Por eso desde el primer momento tratamos de objetivar la recogida de datos y pusimos en marcha un proyecto piloto con nanosensores para medir de forma sencilla en tiempo real y correlacionar los datos obtenidos con la actividad portuaria», dice el jefe de Calidad, Medio Ambiente, Innovación y Responsabilidad social coorporativa de la APB.

La APB tiene 25 estaciones en los cinco puertos de Baleares (ocho en Palma, más uno en uno móvil en un vehículo de la Policía Portuaria; tres en Alcúdia, seis en Ibiza, cuatro en Mahón y tres en la Sabina). Aprovecha además la presencia de las estaciones del Govern para colocarse sobre ellas y poder comparar los resultados de sus sensores con los nuevos sensores de la APB que fueron galardonados como el mejor sensor de multicontaminantes del mundo y que ahora monitoriza la calidad del aire en las grandes pistas de atletismo de todo el mundo. Funciona con una startup española de origen navarro. El sistema recibió en Reino Unido en 2022 el premio Best airquality Network monitoring Aword.

«Para nosotros es muy importante ser transparentes y por eso nuestra web hace una media de las mediciones de los últimos treinta días y actualiza cada ahora las mediciones en tiempo real. Elaboramos además un informe anual, un balance de datos que compartimos con otras entidades como la asociación Aire Limpio», dice Marín. «Gracias a este programa disponemos ya de un histórico muy importante (desde 2019) . También medimos el ruido y en seis de las estaciones los Compuestos Orgánicos Volátiles (COV) que son principalmente hidrocarburos», añade.

El jefe de Calidad, Medio Ambiente, Innovación y Responsabilidad social coorporativa de la APB explica cómo «Cuando se produce una anomalía (porque se superan los límites máximos permitidos) nos salta una alerta que envía un aviso y analizamos las causas del pico que no solo pueden provenir de un barco. Por ejemplo hemos tenido alertas en el puerto de Ibiza coincidiendo con la presencia de polvo en suspensión procedente del Sáhara. El sistema realiza un cálculo de retrotrayectoria y con la ayuda de un anemómetro nos ayuda a saber de dónde proviene el flujo. Los datos recogidos se cruzan con los datos que tenemos de la actividad portuaria para comprobar por ejemplo si a la hora que llega un buque se disparan las mediciones. Todas las incidencias se notifican a Capitanía Marítima que es el órgano competente a la hora de asegurar que los barcos usan el combustible que exige la Organización Marítima Internacional (OMI)».

La OMI exige desde el 1 de enero de 2020 que los combustibles que utilizan los buques tengan como máximo un 0,5% de azufre. «Cuando recibimos una queja de los ciudadanos contestamos con datos totalmente fiables para decirles si se han sobrepasado o no los límites permitidos. Eso da tranquilidad. El objetivo es objetivar. Las mediciones en el puerto de Palma se realizan en ocho puntos. Aunque La medición de la calidad del aire es una competencia del Govern (que tiene dos estaciones en Bellver y Foners). Nosotros tenemos ocho, más una estación móvil y las lecturas de la calidad del aire se actualizan cada 10 minutos. Sabemos que los niveles están muy por debajo de los límites establecidos. Nos tranquilizan los datos obtenidos que nos muestran que no tenemos una situación que nos pueda preocupar», concluye Jorge Martín.