Francina Armengol se ha reunido este lunes con miembros de las entidades financieras. | CAIB

El Instituto Balear de la Vivienda (IBAVI) avalará el 20 % de la entrada de la hipoteca para la adquisición de una vivienda, una medida destinada a ayudar a todas aquellas personas con capacidad económica para afrontar el pago del crédito hipotecario pero que no pueden asumir este dispendio inicial. Con todo, la horquilla de posibles beneficiarios dispuesta por el Govern es llamativamente amplia, ya que podrán acceder a las ayuda personas con una renta de hasta 68.541 euros al año -6,5 veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM) con los coeficientes modificadores que puede establecer la propia comunidad-, 73.437 euros en el caso de parejas.

Otras condiciones serán las de acreditar un mínimo de cinco años de residencia en el archipiélago o no tener ninguna otra vivienda ya en propiedad. El precio máximo de la vivienda, libre o protegida (aunque se precisó que las fianzas se librarán «preferentemente» para la compra de viviendas de protección oficial privada), será de 270.000 euros, según explicó el conseller de Mobilitat i Habitatge, Josep Marí. Dicho precio, «es un precio tasado que entra dentro de los precios pactados entre promotores y Govern». La medida entrará en vigor el 1 de enero.

Precisamente, el objetivo que se persigue al situar el techo de renta en una cantidad tan elevada es, según explicó el propio conseller, cubrir a todas aquellas rentas que no disponen de capacidad para abonar una entrada en el mercado libre y que tampoco pueden acceder a los requisitos de renta máxima fijados para la vivienda protegida. «Nos dirigimos a muchas personas con un sueldo medio que se queda fuera de ambas opciones». El Govern no maneja aún una estimación del número de personas que podrían llegar a beneficiarse.

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Marí fue uno de los asistentes a la reunión mantenida entre el Govern y los representantes de ocho entidades bancarias que operan en las Islas: Sabadell, CaixaBank, Caixa Colonya, Cajamar, Banca March, Santander, Abanca i BBVA. Al encuentro asistieron también la presidenta del Govern, Francina Armengol, y la consellera de Hisenda i Relacions Exteriors, Rosario Sánchez. Esta última precisó que todo queda pendiente de firmar el convenio de colaboración con las entidades bancarias. Asimismo, Marí señaló que los promotores calculan que saldrán al mercado 14.000 viviendas protegidas privadas en Balears después de que el Govern haya incrementado los precios máximos.

En palabras del conseller, la puesta en marcha de este programa, Garantía Hipoteca IBAVI, «es una medida más para garantizar que la vivienda es un derecho y no un producto más para especular y que cualquier persona que tenga capacidad para pagar una hipoteca puede acceder a ella disponiendo de la entrada que piden los bancos». «Ahora damos un paso más para ayudar a los ciudadanos que quieren acceder a la compra de una vivienda», añadió la consellera Sánchez para añadir que la colaboración con los bancos «está siendo muy fluida».

Extrañeza

En todo caso, la horquilla fijada para las rentas beneficiarias ha generado cierta extrañeza entre diferentes actores del sector por su amplitud. Ese es el caso del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de les Illes Balears, cuya presidenta, Natalia Bueno, considera que «deberían acotarse las ayudas a los ingresos más reducidos y a las clases más desfavorecidas, que son las que verdaderamente lo necesitan». Bueno reconoce que es reacia a creer que personas con rentas de 68.000 no puedan llegar a ahorrar los 54.000 euros del 20 % de entrada de una vivienda de 270.000 euros. «Me parece una ayuda para premiar a gente que no lo merece», sentencia.