Felipe VI mantuvo en todo momento una actitud cariñosa con Escarrer. | ATIENZA

Bravo fue la exclamación que resumió este jueves para todos los invitados lo que se vivió en el Palacio de Congresos de Palma. Ver a un Gabriel Escarrer Juliá con una lucidez mental envidiable explica, por activa y por pasiva, la trayectoria de una empresa modélica como Meliá, que cotiza en el Ibex 35, y que es un referente a nivel internacional. El know how turístico y hotelero mallorquín es un marchamo de seguridad, calidad y prestigio a nivel internacional, de ahí que a Meliá hay que sumar Barceló, Iberostar, Riu y resto de cadenas de Balears que son un referente allá donde aterrizan. Curiosamente son más queridas en los países en donde se expanden que en su tierra, por lo que actos con la presencia del rey Felipe VI tienen un doble significado: reconocer la actitud emprendedora y visionaria de los empresarios y, al mismo tiempo, reflejar que la industria turística es un sector estratégico.

Hablar de Gabriel Escarrer es hablar de la historia del turismo, de la expansión, de la creación de empleo, de asumir miles de problemas y de afrontar factores exógenos e intangibles que no se pueden controlar, caso de la pandemia o la guerra de Ucrania. La familia Escarrer puede estar más que orgullosa de lo que es el presidente de Meliá. Su hijo y CEO, Gabriel Escarrer Jaume, explicó a la perfección en un vídeo la especial idiosincrasis personal de su padre: «Quizás el trabajo ha sido el séptimo hijo para mi padre».

El presidente de Iberostar y amigo de Escarrer, Miguel Fluxá, lanzó otro mensaje clarividente en el vídeo: «Aprendí de él el practicismo del negocio». Precisamente, esta visión del negocio es lo que hace a los hoteleros mallorquines invencibles allá donde vayan, ya que pulverizan de raíz las gestiones de la competencia al controlar al detalle un negocio como la hotelería vacacional. Entre los invitados hubo presencia variada y amplia, pero resaltó la de los ex alcaldes de Palma Joan Fageda, Catalina Cirer y Mateu Isern. Las relaciones del presidente de Meliá con los políticos, salvó excepciones, siempre han sido de colaboración. Y ver en el acto a la mano derecha de Escarrer durante décadas, caso de Juan Vives, demuestra lo que ayer se resaltó, que el fundador de Meliá siempre ha estado rodeado de grandes ejecutivos.