La superación de la crisis sanitaria se está traduciendo en una mayor antelación de las reservas. Según Almudena Ucha, directora de Rentalia, «el turista internacional está planificando sus vacaciones en nuestras costas sin preocupaciones». | Redacción Local

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Las viviendas vacacionales de la costa mallorquina han colgado el cartel de completo para el mes de agosto. Un 97 % de las casas turísticas en oferta a menos de 15 kilómetros de la playa ya están reservadas y se prevé que los movimientos de última hora espoleen el mercado de tal manera que el mes de julio se cierre con un balance similar, es decir, con prácticamente toda la planta vacacional ocupada. Un estudio de la plataforma inmobiliaria Idealista sitúa a Mallorca al frente de la estadística de casas vacacionales reservadas en la costa española. Le siguen Menorca con un 88 %, Málaga (87,7 %), Alicante (87 %), Tarragona (86,3 %) y Girona (85,6 %).

De esta manera, el nivel de ocupación de estas viviendas ha subido 20 puntos con respecto al mes de agosto de 2021 (un 77,6 %), cuando la pandemia y las restricciones todavía seguían marcando los ritmos de la actividad turística. Los datos han sido confirmados por la Asociación de Viviendas y Apartamentos Turísticos de Baleares (Habtur), cuya gerente, Maria Gibert, asegura que «las perspectivas son muy buenas». Especialmente en lo que respecta a viviendas unifamiliares de fora vila, una tendencia que empezó a repuntar con la pandemia debido a la seguridad sanitaria que ofrecía la vivienda aislada y que ahora se está consolidando debido especialmente al nivel de satisfacción de los visitantes que se decantaron por esta opción y que ahora quieren repetir experiencia.

Oferta ilegal

Con los flujos de clientes también recuperados para este subsector, la principal preocupación ahora para Habtur es la proliferación de la oferta ilegal, un tipo de prácticas que había permanecido en letargo durante estos dos últimos años y que con la reactivación turística ha despertado de nuevo. Desde el Consell de Mallorca ya han comunicado a la patronal que se van a redoblar esfuerzos para atajar el problema, concentrado especialmente en Palma y con plataformas como Airbnb como principales vías de comercialización.

«Nos parece perfecto que vayan a incrementar los controles porque se trata de competencia desleal a todos aquellos propietarios que sí están pagando sus tasas para llevar a cabo esta actividad», reivindica Gibert. Por otro lado, el presidente de la patronal, Toni Barceló, reconocía recientemente que la reactivación de los flujos turísticos les ha permitido incrementar los precios y dejar atrás la tendencia generalizada de ofertas a la baja que había estado primando en estos dos últimos años. Con todo, Barceló especificaba que ese aumento de precios pretendía sobre todo paliar los efectos de la inflación y del encarecimiento generalizado de los costes de la actividad, por lo que difícilmente va a verse reflejado en la rentabilidad de su negocio, según palabras del propio presidente de Habtur. Por último, el sector sigue reclamando a la Conselleria de Mobilitat i Habitatge que mejore las conexiones interurbanas con un aumento de las frecuencias, dado que muchos de sus clientes se quejan de los problemas que tienen para desplazarse a determinados puntos de la isla y hacerlo en tiempos razonables.