Algunas personas son acompañadas por personal del 061 al hospital. | M. À. Cañellas

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Las consultas al psiquiatra por consumo de drogas se han incrementado entre un 20 y un 33 por ciento en Baleares durante los últimos seis meses, según ha informado Toni Zamora, psiquiatra que trabaja en la Unidad de Patología Dual del Hospital Psiquiátrico. El citado médico especialista en salud mental ha mostrado su preocupación por este aumento. «Hay más personas que consumen sustancias tratando de evadirse», ha manifestado. En este punto, ha advertido que si estas adiciones no se tratan pueden tener consecuencias a medio-largo plazo. Uno de los principales motivos por los que se consume es la situación económica, que ha empeorado a consecuencia de la COVID-19.

La sustancia responsable de estas intoxicaciones que requiere más la intervención del psiquiatra es, «con diferencia», el alcohol; le siguen el cannabis y la cocaína. Zamora ha precisado que el perfil de estos pacientes es el de hombres con edades comprendidas entre los 30 y los 45 años, con un trabajo inestable o en paro. No obstante, ha puntualizado que no se trata de personas en riesgo de exclusión social o con problemas económicos. Muchos de ellos son reincidentes, ya que «es habitual que tengan recaídas».

Los síntomas que presentan estos pacientes suelen ser nerviosismo, inquietud, irritabilidad, alteración de la conducta (como la agresividad) y alucinaciones o interpretaciones erróneas de la realidad, en los casos más graves. Generalmente suelen acudir a la consulta acompañados por familiares o amigos; en los casos en los que ha habido un altercado en la vía pública los acompaña personal del 061.

En relación al tratamiento, Zamora ha explicado que lo más común no es la hospitalización. Por lo general, se les atiende en Urgencias y se les aplica un tratamiento agudo; la sintomatología suele remitir entre las 8 y las 12 horas. En el caso de no hacerlo en este periodo de tiempo es cuando se les interna en el hospital. No obstante, ha reiterado que «ingresan muy pocos». En este punto, ha añadido que «cuando termina el episodio agudo se les ayuda a pedir cita en las unidades de conducta adictiva»; la mayoría suelen aceptar. Se trata de servicios gratuitos y voluntarios, que no requieren prescripción médica. En Baleares hay 12 unidades de conducta adictiva; concretamente 10 en Mallorca (nueve para adultos y una para menores), una en Ibiza y otra en Menorca.