El supervisor despedido estaba encargado de una de las líneas de inspección . | Ultima Hora

40

«No anotes los fallos que es amigo mío, yo me encargo». Un supervisor de la ITV de Son Oms fue despedido de manera fulminante tras descubrir la empresa que hacía favores de forma sistemática a conocidos suyos a los que ayudaba a que sus vehículos pasaran los controles aunque tuvieran deficiencias. Recurrió la decisión ante la justicia y ahora, una sentencia de la Sala de lo Social del TSJIB considera proporcionado el despido disciplinario por «mala fe contractual».

La empresa puso en marcha una investigación después de recibir una denuncia anónima por mail: «Supervisor corrupto ITV Can Pastilla». A partir de ahí recibieron testimonios de los inspectores que trabajaban a su cargo. A través de estas testificales, la empresa llegó a la conclusión de que, al menos, cuatro vehículos con deficiencias habían conseguido superar la prueba.

En uno de los casos permitió que un remolque de camión saliera a mitad de revisión de la ITV cuando tenía un problema grave de suspensión y tracción, arreglara el problema y consiguiera el visto bueno. Otro incidente se produjo con un coche que goteaba aceite y tenía los neumáticos gastados. Ambas incidencias fueron detectadas por un inspector, pero el supervisor le indicó que no los anotara. Algo similar ocurrió con una furgoneta a la que no le lucía la luz de marcha atrás y que emitía más gases contaminantes de lo permitido. Ordenó al inspector que diera el visto bueno. En otros casos pedía que se tratara «con cariño» a sus conocidos que, de forma habitual llegaban a primera hora o a última para evitar a los ingenieros a cargo de las instalaciones.

Denuncias anónimas

El supervisor despedido negó cualquier irregularidad y justificó que llevaba treinta años en ese puesto. Acusaba a uno de los inspectores de instar las denuncias contra él por un problema laboral que habían tenido. Sin embargo, tanto el Juzgado de lo Social que examinó el caso como el TSJIB consideran que la investigación de la empresa sí acreditó esas irregularidades más allá de la versión de los denunciantes.

Su recurso discutía además la proporcionalidad de la sanción. También se desestima: «Debe tenerse presente que el servicio de ITV lleva a cabo un procedimiento fijado previamente de forma pormenorizada, existiendo un interés público para velar por la seguridad vial y medioambiental, de modo que es requerido un preciso control. La gravedad atañe a la propia actividad desarrollada como es la correcta ejecución técnica de las inspecciones como servicio público relacionado con la seguridad vial»».