En la calle Sant Miquel hay una tienda de productos de CBD.

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El sector del cannabis asoma en Palma en forma de tiendas de CBD. Estos establecimientos, amparados en una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, venden productos ricos en cannabidiol, el componente de la marihuana que relaja, y con una concentración mínima de THC, el que produce efectos psicotrópicos. Mientras que de cada vez aparecen más comercios de este tipo, en sus escaparates se pueden observar todo tipo de cremas, aceites, infusiones y comestibles basados en este componente del cannabis. Esta planta tiene varios componentes, entre los que se encuentra el CBD, el que está dando mucho que hablar en los últimos años, ya que contienen todos los beneficios de la marihuana pero no engancha ni 'coloca'.

En cuestión de meses han aparecido en el callejero de Palma más de una decena de tiendas especializadas en la marihuana de moda. Muchos de ellos son una evolución de los grow shop, locales en los que se vendían semillas de marihuana, pero con un abanico más amplío de productos, más ‘cool’ y sofisticados, con buenas dosis de marketing. Es el caso de la marca alemana Tom Hemp's - CBD, que ha abierto un local en la céntrica Plaça Major, y venden exclusivamente estos productos. «Tenemos clientes de todas las edades. Hemos creado mucha clientela de mallorquines, desde la gente mayor con problemas para dormir a deportistas con dolores musculares. La gente que viene sabe lo que quiere, ya ha probado los productos de CBD o alguien se los ha recomendado. Funciona muy bien el boca a boca», relata una de las responsables de la tienda.

Productos de cosmética elaborados con CBD.

La mallorquina Canem CBD, también ubicada en Ciutat, utiliza flores de cannabis cultivadas en Binissalem para crear productos de cosmética y aceites ecológicos y veganos. El uso del cáñamo por la industria cosmética no es nada nuevo. Desde hace siglos se han elogiado las virtudes de la planta, de la que se usa para los cosméticos principalmente semillas y aceite. Lo que cambia el juego hoy es la popularización del cannabidiol. La misma Kim Kardashian reconoció públicamente en 2019 que usaba productos ricos en CBD en sus rutinas de belleza. «La gente de cada vez busca más productos naturales y locales, nosotros utilizamos cáñamo cultivado en la Isla», explican desde la marca.

Más allá de los productos de belleza, según varias investigaciones, el CBD posee múltiples propiedades beneficiosas como la mejora del sueño, la recuperación muscular y la reducción del dolor e inflamación. De hecho, en 2018, la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) eliminó de su lista de sustancias prohibidas el cannabidiol. Desde entonces son muchos los deportista que reconocen utilizarlo en aceites para la recuperación de lesiones.

Aceite de CBD.

La realidad es que los productos basados en CBD siguen multiplicándose, así como los negocios dedicados a los mismos. Las dudas generadas por una ausencia de regulación clara de la industria provocan que, a pesar de las esperanzas puestas en el negocio, la prudencia sea máxima. El responsable de una de las primeras tiendas dedicada a los productos de cáñamo que abrió en Palma, ubicada en la calle Sant Miquel, considera que la ausencia de una legislación clara supone «un freno» al desarrollo de esta industria. «En España hoy por hoy no estamos aprovechando el valor de esta planta», afirma. En cuanto a las ventas, asegura que pese a la fidelidad del cliente local, han sufrido una caída con la bajada del turismo. «Vendíamos mucho más antes de la pandemia», lamenta.