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Las tareas de excavación y exhumación en el cementerio de Inca, incluidas en el tercer Plan de Fosas del Govern, han finalizado con la localización de los restos de un individuo que podrían encajar con los del artillero Joan Mut Jaume. Según ha explicado el Govern este lunes en nota de prensa, la intervención ha realizado sondeos en la parcela central izquierda, según se entra en el cementerio, y en otra parcela final, también ubicada en su lado izquierdo. En la parcela central ha sido donde los técnicos de Aranzadi han localizado los restos del individuo, que podría ser Mut Jaume dada la posición del cuerpo, la edad y la vestimenta militar.

El cuerpo se ha localizado en el lugar que indicaba su causa judicial, pero no se han encontrado ni proyectiles ni se ha detectado ningún trauma perimortem, por lo que se espera que el estudio antropológico pueda aportar más información de cara a una posible identificación, que no será completa hasta que se aplique el protocolo de ADN. Entre la vestimenta de este individuo se han localizado unas polainas militares, así como sujeciones de una guerrera militar. Los arqueólogos han excavado también el sondeo número 2, ubicado en la parcela final del lado izquierdo, donde se han localizado entierros ordinarios antiguos.

Plan de actuación

La intervención en el cementerio de Inca tenía como punto de partida la búsqueda de Joan Mut Jaume, un soldado de artillería del cuartel General Luque de Inca, según recoge el Diccionari Vermell. Mut fue condenado a muerte y lo fusilaron cuando tenía 19 años. Según la causa judicial, su cadáver fue trasladado al cementerio de Inca el 5 de noviembre de 1936, donde fue enterrado. Además, tras el análisis de las notas del enterrador del cementerio de Inca en los años 30 del siglo XX, de los documentos de la causa judicial, de las ordenanzas municipales vigentes en el momento del fusilamiento y de los planos del cementerio, se interpretó que Joan Mut podría estar enterrado en la parcela central izquierda.

Con todo, no se descartaba una segunda posibilidad, la que apuntaba la ficha de la fosa común de Inca, dentro del Mapa de Fosas de Mallorca, que ubica el entierro en la parcela final del lado izquierdo. Esta posibilidad quedó descartada con la excavación del sondeo 2. La excavación se ha llevado a cabo con medios mecánicos en los estratos más superficiales, bajo la supervisión del equipo arqueológico y la dirección técnica del doctor en arqueología Nicolau Escanilla.