Imagen de viviendas en Palma. | Jaume Morey

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Una de las medidas del Ibavi para evitar la okupación de sus pisos es la instalación de puertas blindadas en todas las viviendas que recupera porque la abandona un inquilino. Mientras esa vivienda está desocupada a la espera de adjudicarla alguien de la lista, se instala una alarma. Actualmente quedan 58 pisos okupados sobre los que pesa una demanda en los juzgados y el Govern espera que los tribunales les den la razón y puedan recuperar en breve el uso de la casa.

Desokupación

El Ministerio del Interior publicó una instrucción con el protocolo de actuación en caso de okupación: las Fuerzas de Seguridad desalojan tanto en primeras como en segundas viviendas «sin necesidad de solicitar medidas judiciales, en caso de delito flagrante, directamente y de forma inmediata». Uno de los casos más polémicos de ‘desokupación’ ha sido el de un complejo turístico en Eivissa que estaba abandonado y al que entraron okupas. Los propietarios contrataron a una empresa especializada en echar a quienes habían allanado la propiedad.

La responsable del Ibavi, Cristina Ballester ha asegurado que el Govern actúa contra quienes abusan de su situación. Reitera que, con estas actuaciones se pretende recuperar un bien público que está okupado por personas que, en muchas ocasiones, forman parte de mafias de okupación. La Policía ha llegado a encontrar plantaciones de marihuana en algunas de estas viviendas cuando por fin ha podido acceder al interior. «A las familias que presentan problemas reales de vivienda se les busca una solución con ayuda de los servicios sociales», insiste.