El turismo es un factor clave en la recuperación económica de las Islas. | J. J. Monerri

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La pandemia de la COVID-19 lastró la economía mundial en marzo de 2020 y desde entonces no ha logrado recuperarse al 100 %, ya que ha habido importantes repuntes de contagios que lo han impedido. Ultima Hora ha analizado las previsiones de la economía balear para el presente ejercicio. Pau Monserrat, miembro del CES, profesor de la UIB y economista de FuturFinances.com, sostiene que «2022 va a ser un año complejo y con muchas incertidumbres, por lo que cualquier previsión que hagamos los economistas tiene que tomarse con especial cautela. La evolución de la crisis sanitaria y las limitaciones que impone a la libre circulación de personas determinará en gran medida el futuro económico del año. Como idea general de las previsiones que manejan los analistas para 2022, destaca la inflación alta, pero con evolución a la baja respecto al máximo del año 2021 (el Banco Central Europeo maneja una inflación del 3,2 % para el conjunto de países de la Zona Euro); así como intereses en ligero ascenso, pero en terreno negativo (Bankinter predice el Euribor a 12 meses en -0,30%); y la tasa de paro con una ligera mejora pero estancada alrededor del 14% (EPA)».

Luis García Langa, director de Corredordefondos.com, sostiene que «lo normal es ver una continuidad en la recuperación económica, pero hay dos factores claves: la evolución de la pandemia y la inflación. De momento hemos visto como la nueva ola no ha paralizado en exceso y aunque algún indicador económico se ha frenado no parece grave. Eso sí hay que ver cómo afecta a la temporada turística, sin duda clave. El segundo punto es la inflación. Aunque se debería estabilizar, si continua provocará un doble impacto negativo: menos poder adquisitivo y riesgo de subidas de tipos de interés, que en una economía tan endeudada como la actual podría ser muy peligroso. Incluso podríamos buscar un tercer problema: ¿Cómo acabarán los ERTE? ¿Podrán reabsorver toda la plantilla pre-COVID? ¿Tendrán que afrontar despidos y devolución de ayudas? Puede ser un problema grave para muchas empresas y trabajadores».

Preguntados por si 2022 será el año de la recuperación económica, Monserrat responde que «salvo sorpresas positivas de la economía y la situación epidemiológica, no parece probable que 2022 sea suficiente para recuperar el daño causado a la economía en 2020. Lo más probable es que tengamos que esperar a 2023 para poder señalar un año de recuperación «de verdad». Por su parte, Langa cree que «2021 ya ha sido año de recuperación pero, al contrario que en otros países estamos muy a la cola: puede que haya menos parados que en momentos pre-COVID pero hay que ver los ERTE y los salarios. No se podrá hablar de recuperación plena hasta que los salarios sean mejores, independientemente de la tasa de paro».

El turismo es clave

El turismo es el motor principal de la economía balear, por lo que su recuperación es clave para las Islas. Es pronto para hacer pronósticos de cómo será la temporada alta. El profesor de la UIB y economista de FuturFinances.com sostiene que «el inicio del año no es precisamente optimista, si miramos, por ejemplo, el retraso de los viajes del Imserso. Así que la idea de ampliar la temporada turística este año para lejana. En todo caso, hasta no ver cómo evoluciona ómicron y las demás variantes que vayan surgiendo, no podremos saber cómo evolucionará la temporada. Si este virus, como algunos ya avisan, ha venido para quedarse, todo el sector turístico debe iniciar su adaptación a un modelo de negocio diferente, en la que prime la seguridad percibida por el turista y las experiencias fuera de los recintos hoteleros». El director de Corredordefondos.com considera que «dependerá de la COVID, si es residual será una buena temporada turística, pero nos debemos olvidar de lo vivido en 2017-2018».

Fondos europeos

La llegada de los fondos europeos es una de las esperanzas de este ejercicio. Monserrat advierte que que «hay un retraso en la llegada de fondos. En 2021 se han desembolsado 9.000 millones de prefinanciación y 10.000 millones de euros a finales de diciembre, con una previsión para 2022 de 18.000 millones en 2022. Evidentemente ayudarán al PIB vía inversión, pero habrá que ver si se administran con la agilidad y acierto que se debería, algo que, sinceramente, me preocupa, viendo las rigideces y desaciertos en materia de gestión de ayudas de la Administración». Langa expone que los fondos europeos son «una ayuda, que debe ir enfocada a esa sostenibilidad económica y ecológica, no en vano son condiciones para beneficiarse de ella. Es una gran oportunidad para que las empresas busquen objetivos más a largo plazos acordes con una visión ambiental, social y de buen gobierno corporativo, lo que en el mundo de las inversiones conocemos como 'ESG'».

El apunte

Lo mejor y lo peor de 2022

Todo tiene una parte positiva y otra negativa y las perspectivas económicas del año 2022 no son una excepción. Pau Monserrat, miembro del CES, profesor de la UIB y economista de FuturFinances.com, sostiene que el aspecto más positivo de este año es «la significativa menor letalidad de la variante ómicron, que podría ser una señal de agotamiento del virus». Para Luis García Langa, director de Corredordefondos.com, lo mejor es «la normalidad económica que ya hemos empezado a ver, incluso hemos visto una temporada turística mejor de lo esperado».

Respecto al aspecto más preocupante, Monserrat responde que hay «muchos, tal vez podría señalar uno prosaico pero vital para Baleares: la postergación sine die de las medidas fiscales del REIB. Otro más estratégico es la falta de medidas efectivas para mejorar nuestro modelo económico. Se habla mucho de la necesidad, pero percibo muy pocas medidas públicas y privadas». Langa entiende que lo más preocupante es «la elevada inflación, que provoca menos poder adquisitivo a las familias por gastos más altos y por depreciación de sus ahorros (si no quiere invertir en activos de calidad asumiendo algún riesgo temporal). Además esta inflación, si no se acaba entre el segundo y tercer trimestre podría provocar una subida de tipos, que en momentos como el actual con la economía tan endeudada puede ser el desencadenante de una nueva crisis».