Núria Riera, portavoz adjunta del PP en el Parlament balear. | ARCHIVO

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Todos los grupos del arco parlamentario, salvo uno, apoyan la decisión del Govern de imponer el pasaporte COVID para acceder a determinados locales. La única excepción vino de Vox. Según la diputada Idoia Ribas –que recogió parte de los argumentos de la manifestación de un centenar de personas en contra de la medida– se trata de «una manera de obligar a la vacunación». Ribas dijo que llevarán la medida a los tribunales. Este partido suele recurrir sus propuestas ante el Supremo o ante el Constitucional. El propio Govern ha solicitado autorización del Tribunal Superior de les Illes Balears antes de aplicar la medida a partir del sábado. Núria Riera, portavoz parlamentaria adjunta del PP, dijo que apoya la medida «siempre que sea para evitar restricciones». La ‘popular’ insistió en la necesidad de aprobar una ley estatal de pandemias ya que «es inaceptable» que «sean los tribunales los que gestionan esta pandemia».

Tasa COVID

Lo que sí apuntó es que este documento no puede utilizarse «para trasladar la responsabilidad» de la gestión de la pandemia a autónomos y restauradores».
El portavoz adjunto de Cs, Juanma Gómez, también dijo estar de acuerdo con lo aprobado por el Consell de Govern si bien dijo: «Hay algo que todavía es más importante, que es vacunar, vacunar y vacunar».

El PI no se opone tampoco al pasaporte COVID pero también reclama que se aclare la normativa. Josep Melià indicó que hay que tomar las medidas que obliguen a nuevas restricciones. En el pleno de este martes, Més presenta una iniciativa para instar al Gobierno estatal a aprobar una tasa solidaria a empresas con grandes beneficios durante la pandemia. La propuesta va dirigida a empresas que reciben contratos públicos.