Apelan a los turistas. Los hoteleros reprochan al Govern que los turistas «ignoran» que su dinero se destinará a sufragar gastos de la pandemia y no a los objetivos del impuesto. | I. CABRERA

50

Los hoteleros se rebelan contra el Govern por la ecotasa. La decisión del Ejecutivo de Francina Armengol de destinar el año que viene los 140 millones de euros de este impuestos a fondo COVID ha provocado un gran malestar en el sector, hasta el punto de que la Federación Hotelera de Mallorca ha presentado alegaciones a los Presupuestos para que se elimine este impuesto el próximo año. De no ser así, solicitan que, como mínimo, se revise el sistema de módulos de pago.

Los argumentos de los empresarios para hacer esta solicitud van en una doble dirección. Por un lado señalan que, si el año que viene llegará dinero de la Unión Europea para realizar inversiones medioambientales y turísticas, como dice el Govern, el dinero del impuesto ya no es necesario, por lo que puede quedar en suspenso durante 2022. Por otro lado, consideran que la decisión de destinar esta recaudación a finalidades que no tienen nada que ver con el turismo sostenible, desvirtúa por completo el objetivo del impuesto. Añaden que los clientes ignoran que durante tres años, desde 2020, lo que han pagado por el impuesto «se destinará a sufragar los efectos de la pandemia, desviándose de los objetivos para los que fue creado», señalan.

También critican que se suspendan las reuniones de la comisión que decide el reparto del impuesto, lo que permitirá al Govern destinar el dinero a lo que considere conveniente sin atender a las peticiones a las asociaciones allí representadas. «Con ello queda patente el comportamiento abusivo de la administración en el destino y la gestión del impuesto que, insistimos, ha quedado totalmente desvirtuado y desnaturalizado». Los hoteleros reconocen que durante 2022 seguirá siendo necesario destinar dinero a la COVID, pero afirman que la vacunación cambia la situación en los hospitales y conlleva una mejora de la recuperación económica y del mercado laboral «por lo cual no se entiende que se usen fondos del impuesto en la misma proporción».

Señalan que, si se mantiene el impuesto, se destine a los fines para los que se creó y además reiteran que las inversiones deben hacerse de manera proporcional en función de la recaudación que se hace en cada municipio. Los hoteleros lamentan la «escasa transparencia» del Govern con este impuesto al no reunirse la comisión y piden que todos las organizaciones allí representadas cuenten con el mismo peso en la toma de decisiones para que el proceso participativo sea «real y transparente». Recuerdan que desde 2016 se han opuesto a este tributo porque resta competitividad frente a otros enclaves turísticos, «con más motivo en la coyuntura actual agravada por la pandemia».

Por último, en caso de que el Govern no acceda a la petición de no eliminar la ecotasa para el año que viene, los hoteleros piden que adapte los módulos ya que, aunque los datos de ocupación han ido mejorando poco a poco, «en ningún caso el sector se encuentra en los niveles de ocupación prepandémicos».

El apunte

Señalan que la consellera ha reconocido que habrá dinero de la UEpara inversiones

En el escrito presentado en el Parlament, los hoteleros recuerdan las declaraciones que realizó la consellera d’Hisenda, Rosario Sánchez en la presentación de las cuentas para el año que viene. La consellera aseguró que este año las inversiones ambientales y turísticas podrían hacerse gracias a la llegada de fondos de la Unión Europea. Sánchez añadió que ello permitía destinar a fondo COVIDtoda la recaudación de la ecotasa. Los hoteleros creen que, ya que el Govern reconoce que contará con fondos necesarios para realizar inversiones, debe eliminar el impuesto de turismo sostenible, ya que esa es su función. La consellera d’Hisenda explicó esta decisión tanto en la presentación del proyectos de los Presupuestos cuando lo aprobó el Govern como cuando se enviaron al Parlament para su tramitación. También el portavoz del Govern se refirió a ello de pasada cuando le preguntaron por la decisión de destinar los recursos a otros fines.