En la imagen se observan hojas amarillentas y ramas secas de un ‘lledoner’ afectado por el hongo. Finalmente, las hojas caen y las ramas mueren. Los tratamientos aplicados hasta ahora no han sido efectivos. | Redacción Local

Una investigación conjunta entre el Grup de Recerca d’Ecologia Interdisciplinària de la UIB, liderado por Samuel Pinya, y la Universitat Rovira i Virgili (Tarragona) ha detectado el impacto negativo de un hongo, Sardiniella urbana, en los lledoners (Celtis australis, almez en castellano) de Mallorca. El estudio ha sido publicado en la revista científica Plant Disease, de la American Phytopathological Society.

Àngel Pintos, uno de los investigadores de la UIB, ha explicado que «el hongo fue descubierto en Italia en 2016 y detectado por primera vez en Mallorca en 2018, seguramente traído por la importación de árboles ornamentales. Con una identificación de la Sardiniella urbana a través de la secuencia genética, detectamos el hongo en lledoners de diferentes puntos de la Isla, con una sintomatología de hojas que amarillean y al final caen. Normalmente, afecta en primer lugar a las ramas superiores y después a las inferiores. Al cabo de un tiempo, las ramas afectadas mueren».

El investigador señala que «se calcula que sólo en Palma hay unos 5.000 lledoners y unos 3.000 en Calvià, plantados en calles y avenidas como árboles ornamentales y para dar sombra, aunque también es un árbol muy conocido en Mallorca por ser habituales en carreres y clastres de las possessions. Ya conocemos numerosos casos de árboles afectados, unos más que otros. La amenaza es evidente y es de prever que en los próximos años la población se reduzca considerablemente». Pintos reconoce que «los tratamientos realizados, incluidos los biológicos, no han sido efectivos. Concretamente, en 2020, en colaboración con el Ajuntament de Calvià, aplicamos tres fungicidas diferentes mediante inyecciones directas en los troncos, sin resultado positivo».

Para el investigador, lo más probable es que los lledoners ya estén debilitados previamente y por ello sean más vulnerables al hongo: «Los lledoners podrían estar debilitados por el aumento de temperaturas causado por el cambio climático y porque, en los entornos urbanos, las dimensiones de las garingoles –alcorques– son insuficientes. También las temperaturas de las raíces situadas bajo las calzadas pueden ser excesivamente altas. En árboles perfectamente sanos, la incidencia del hongo no acaba en ramas muertas. Si están debilitados, la incidencia es igual de negativa en árboles jóvenes y viejos».
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La ‘Sardiniella urbana’, el    hongo que afecta a los ‘lledoners’, fue detectado por primera vez en Mallorca en 2018. A la izquierda aparecen diferentes aspectos del hongo. Sólo en Palma hay 5.000 ‘lledoners’ y en Calvià, 3.000.

En Italia, país de descubrimiento del hongo, el impacto ya es muy fuerte y también se ha detectado en la Península. Pintos considera que «la incidencia irá a más en todo el Mediterráneo y sería conveniente profundizar en estudios de tratamientos realmente efectivos contra el hongo».