Marga García, una de las voluntarias más asiduas de Son Reus.

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Los perros de Son Reus necesitan voluntarios que les saquen a pasear. La perrera municipal de Palma alerta de la falta de personal que pasee y juegue con los canes. El cupo máximo es de 10 voluntarios al día, pero actualmente acuden una media de entre uno o dos.

La problemática viene por los cambios para inscribirse en el programa de voluntariado. «Tras el confinamiento, el centro aprovechó para reforzar los procedimientos para participar, con el objetivo de mejorar la calidad del servicio, tanto para perros como para voluntarios», explica Loretta Falasco, presidenta de la Asociación Peluditos de Son Reus. Así pues, la actividad pasó de ser abierta al público y sin necesidad de reserva, a necesitar un curso, un registro y pedir fecha con anticipación.

Estas nuevas trabas han desincentivado a la mayoría de participantes, hasta el punto de quedar casi desierto el programa de voluntariado. Por ello, la perrera ha optado por modificar nuevamente esta semana el procedimiento para animar a la ciudadanía.

¿Cómo convertirse en voluntario?

A partir de ahora ya no será necesario realizar ningún curso. Quienes quieran pasear a los canes deberán seguir tres pasos.

Lo principal es acudir a cualquier punto de atención a la ciudadanía del Ayuntamiento de Palma. Allí se debe rellenar una solicitud genérica en la que se solicite ser voluntario de Son Reus.

El segundo paso es descargar el convenio del voluntariado de la web de la perrera, imprimirlo y firmarlo. Estos dos documentos deben presentarse en la perrera, junto con una fotocopia del DNI.

Tras estas las tareas burocráticas, se proporcionará desde Son Reus un enlace, en el que el voluntario ya aparecerá como registrado y podrá reservar fecha en el calendario para acudir a pasear a los animales.

El horario es de lunes a viernes de 9h a 13.30h, a excepción de los jueves (hasta las 17h) y los sábados (de 9h a 12h).

Son Reus cuenta con cuatro parques en los que pasear a los perros con correa. También hay zonas cerradas en las que se les puede soltar para que corran y jueguen libremente.

«Es algo que te engancha»

Una de las voluntarias más veteranas de Son Reus es Marga García. Desde 2016 nunca falla a su cita: acude tres veces por semana a visitar y pasear con sus amigos perruno. «Es algo que engancha. Te esperan, te quieren y te lo dan todo a cambio de nada».

Esta jubilada palmesana anima a los vecinos a participar en el programa: «Te comprometes a ir y es algo que te obliga a salir de casa y socializar. Entras en una nueva dinámica: conectas con los animales, la gente y la naturaleza. Te sientes útil».