La playa de Santa Ponça, urbanizada y amenazada por la subida del nivel del mar. | S. Cases

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Las consecuencias del calentamiento global son irreversibles y aunque la humanidad consiga reducir las emisiones contaminantes el clima quedará igualmente alterado. Esta es probablemente la idea más destacada del informe sobre el cambio climático que un grupo de expertos de la ONU publicó este lunes. Pero, ¿cómo afectará el cambio climático concretamente a Baleares? Aquí también va a subir el nivel del mar y las temperaturas serán más altas, pero el cambio climático supone además una clara amenaza por la economía.

La economía del Archipiélago depende del turismo, una industria que necesita playas, temperaturas agradables y que los turistas puedan venir. Estas tres condiciones están en serio riesgo por culpa del calentamiento global. El profesor de Derecho Internacional de la UIB Pau de Vilchez, que en 2019 coordinó un informe sobre el cambio climático en Balears junto con la también profesora Catalina Torres, señala que la subida del nivel del mar provocará la desaparición de playas. «Este es uno de los impactos más claros. Se estima que si se actúa el mar subirá entre 50 y 100 centímetros y hasta dos metros si no se actúa. Es decir, que tanto si nos gusta como si no subirá 50 centímetros. Esto provocará que los arenales de las playas urbanas se reduzcan o que desaparezcan. En cambio, aquellas que han conservado los sistemas dunares podrían salvarse», explica.

Posidonia

El calentamiento global afectará también a la posidonia oceánica, una planta que para sobrevivir necesita que el agua del mar esté a unas temperaturas moderadas. La posidonia filtra el agua, que hace que esté limpia y aparezca transparente, y la materia orgánica, que da lugar a aportaciones de arena a la costa. La subida prevista de las temperaturas del mar «podría suponer que la posidonia desaparezca dentro de 60 o 70 años», advierte De Vilchez. Es decir, que no solo algunas playas quedarán por debajo del nivel del mar, sino que la calidad de sus aguas será peor.

Otra condición para la llegada de turistas son las temperaturas moderadas, confortables. El incremento térmico que se ha previsto hará que «las temperaturas de confort, aquellas que busca el turismo, se encuentren en otras destinaciones y no aquí», explica el profesor de la UIB. El clima de Balears será previsiblemente más árido, menos hospitalario.

Con menos playas, un agua del mar menos atractiva y temperaturas más áridas, De Vilchez considera necesario que se exploren otros sectores económicos. «El modelo actual está amenazado y es urgente buscar alternativas. La investigación es fundamental, como se ha demostrado con la pandemia. También es necesario desarrollar una agricultura más resiliente al cambio climático», señala De Vilchez.

El informe prevé otros impactos: la evapotranspiración se incrementará, y provocará que haya menos agua disponible; las zonas húmedas y los acuíferos se salinizarán; se registrarán cambios en la distribución de los bosques, aumentará el riesgo de incendios forestales, se extinguirán especies endémicas, proliferarán las especies invasoras, aumentarán los parásitos y vectores procedentes de otras latitudes, la incidencia de las plagas aumentará en los cultivos agrícolas, se reducirán las horas de frío (esto afecta a algunos cultivos), aumentará la acidificación del mar, etcétera.

Asimismo, se prevén efectos sobre la salud humana, como por ejemplo el incremento de enfermedades respiratorias y alérgicas, que aumente la mortalidad ocasionada por olas de calor, impactos por lluvias torrenciales o la aparición de enfermedades transmitidas a través del agua.

«Ya no hay tiempo»

«Una de las conclusiones más relevantes del informe realizado por el grupo de expertos designados por la ONU es que ahora ya no se puede perder ni un instante para actuar. El tiempo se ha agotado y solo podemos actuar para intentar conseguir que la temperatura global no aumente más de 1,5 grados», manifiesta De Vilchez. «Por eso no se entiende la decisión de ampliar el aeropuerto de El Prat. Es un iniciativa sin pies ni cabeza totalmente contradictoria con lo que dice el informe», añade.

«Como más pronto actuemos, menores serán los impactos y las consecuencias del cambio climático. La temperatura del planeta subirá 1,5 grados irremediablemente, pero si sube hasta los 2 grados los efectos serán notablemente peores. Hay que actuar ya», sostiene.
Por otra parte, el GOB denunció que el modelo económico de Balears no casa con el informe de la ONU. En este sentido, la entidad ecologista llamó a las autoridades isleñas a «diversificar» la economía, a proteger su suelo y recursos hídricos, avanzar hacia la soberanía alimentaria y reducir la dependencia exterior.