El nuevo repunte inesperado de contagios se ha topado con una falta de planificación de recursos humanos que tanto critican los sindicatos y que repercute en la salud de todos.

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Los diferentes sindicatos sanitarios del sector Ponent (que incluye 17 zonas básicas de salud y Son Espases) solicitan la creación de un comité de seguridad para estudiar los efectos que la falta de descanso sobre la salud de los trabajadores, así como lo que consideran un «posible acoso laboral reiterado por parte de sus superiores, en especial del personal eventual».

Lo hacen mediante un escrito dirigido tanto al director general del IB-Salut, Juli Fuster, como al gerente del Hospital Son Espases, Josep Pomar, y al de Atención Primaria, Miguel Caldentey. Simebal, SATSE, USAE, CCOO, UGT, CSIF y el STEI advierten en el escrito que llevan 16 meses denunciando una falta de planificación y una «pésima gestión», para afrontar cada una de las olas de la pandemia que se han vivido y esto repercute en la salud de los profesionales a quienes ahora se les vuelve a pedir de nuevo que anulen sus vacaciones de forma voluntaria.

Los representantes de los trabajadores denuncian un clima de crispación entre los sanitarios de este sector. «Los mensajes contradictorios desde las gerencias y el IB-Salut se suman al desastroso reparto del complemento COVID    y generan malestar entre los profesionales y dificultan la realización de su trabajo en condiciones óptimas, siendo acosados constantemente por sus superiores en sus días libres», advierten. También aseguran que este «maltrato» se acentúa entre los empleados eventuales y «está provocando la renuncia a sus contratos y su regreso a sus comunidades de origen».

Es por eso que los sindicatos sanitarios exigen a las gerencias y al IB-Salut responsabilidades por no haber sido capaces de dar respuesta al déficit de personal durante las sucesivas olas de contagios de la pandemia.

Entre las propuestas aportadas, solicitan el aumento de un 75 % del precio de la hora extra sobre la hora ordinaria así como, advierten, «exige la ley ». Y entre lo más criticado está «la dejación de funciones de las autoridades sanitarias». De hecho inciden en que ni la dirección de enfermería ni la dirección médica colaboran con la parte social a la hora de facilitar información o negociar.

El documento se envió ayer, el día después de que el Sindicato de Enfermería amenazara con crear un «conflicto sin precedentes» si se obliga a las profesionales a posponer sus vacaciones.

«Esperamos que no se tengan que anular vacaciones»

La consellera de Salut, Patricia Gómez, aseguró que se trabaja en el traslado de profesionales de determinadas áreas hacia las que más lo necesitan para no tener que suspender las vacaciones del personal. «Esperamos que no se produzca esta situación», dijo ayer. De momento la petición es voluntaria.