Un policía impide el paso en las zonas aledañas al Capitolio, como medida ante las protestas antigubernamentales de los últimos días. | Efe

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La cuestión de las últimas protestas en Cuba suscita todo tipo de posicionamientos y opiniones, y la del profesor de Derecho Internacional de la UIB, Joan David Janer, es más que cualificada. Para el que fuera en su día titular de la Cátedra Jean Monnet de Derecho de la Unión Europea, otorgada per la Comisión Europea, no hay mucho lugar a la duda en la cuestión de si Cuba es una dictadura o no lo es: «Desde el momento en que el país lo dirige un régimen de partido único no se puede decir que haya democracia».

Además, Janer apunta a otros indicios que apuntalan la tesis de que Cuba es una dictadura. «Las elecciones son una farsa, a las personas que componen la Asamblea cubana las eligen sin una concurrencia real de otros partidos que no sean el Partido Comunista Cubano».

Para el jurista y profesor universitario queda bien acreditado que en el país caribeño «no hay lugar para la disidencia, ni se dan condicionantes que definen a un sistema democrático, entre ellos la libertad ideológica y la libertad de articular esas ideas en proyectos políticos diferentes al dominante».

«Un país que corta una red de comunicación como internet no puede decirse que sea muy democrático», agrega, recordando que otros ejemplos de países autoritarios como China alguna vez han caído en este tipo de prácticas.

El especialista de la universidad balear cree que la salida del Gobierno del «histriónico» Pablo Iglesias ha propiciado que sus miembros hayan reaccionado a esta controversia con mayor mesura y quizás tibieza, como la demostrada por las dirigentes de Podemos, Ione Belarra y Yolanda Díaz. En este sentido considera al Ejecutivo español más enfocado en «transmitir tranquilidad y no dar tanto pábulo al ruido».

En cuanto a lo que deparará el futuro en el caso de Cuba, Janer admite que «nadie lo sabe».

No obstante el experto en derecho internacional apunta a las dificultades para perdurar en el tiempo de un régimen «formado en su mayoría por personas que no hicieron la Revolución. Aquellos o son muy viejos o han muerto. Los jóvenes en Cuba no saben de revolución, solo de penurias, de hacer cola para comer, y el actual presidente Miguel Díaz-Canel no tiene el carisma de los Castro».