Aula provisional de Son Tugores. | Redacción Local

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Los 25 educadores sociales de las Islas que trabajan en institutos critican la decisión de la Conselleria d’Educació de sustituirles por Profesores Técnicos de Servicios a la Comunidad (PTSC) en el Programa de prevención del abandonamiento escolar de los alumnos de Educación Secundaria en Balears para el próximo curso escolar.

El Colegio de Educadores Sociales de Baleares (CEESIB) tilda de «intrusismo profesional» esta situación y recuerda que «el ejercicio del educador social no puede ser realizado por otro profesional», al considerar que esta ayuda que realizan en las aulas no es de docentes: «Trabajamos con los jóvenes, les acompañamos a diario y creamos vínculos. La Conselleria ve esta substitución como algo positivo, pero esas nuevas plazas no están acotadas al perfil profesional, ya que un PTSC puede ser un psicólogo, sociólogo, pedagogo, filósofo o trabajador social», considera Mary Perea, una educadora social afectada por esta decisión e institucional.

El Colegio de Educadores Sociales ha recibido el respaldo de los 25 centros donde se desarrolla este programa con su participación, han «valorado la figura del educador social» y consideran importante que continúen. «De acabarse el programa, dejamos a más de 3.000 familias», destaca la afectada.

Con todo, desde el CEESIB no entienden la decisión de reemplazar a estos profesionales por «profesores técnicos que sí necesitan el máster de Formación del Profesorado». Opinan que «la desaparición de la figura del educador social repercutirá negativamente en la calidad de los servicios prestados», con especial incidencia en «evitar el abandono escolar». Los educadores sociales han trasladado la situación a partidos políticos con representación en Baleares y han reunido más de 900 firmas en Osoigo para llevar el caso al Parlament.

Un año marcado por los trastornos y la apatía

Los educadores sociales recuerdan que su intervención es clave para evitar situaciones de abandono escolar. El año pandémico, comenta la profesional Mary Perea, ha sido un periodo de «apagar fuegos» entre los alumnos debido al aumento de ansiedad, trastornos de alimentación, apatía, trastornos de suicidio o depresión. «Nuestro trabajo se ha transformado por completo a nivel emocional y les hemos apoyado diariamente».