De izquierda a derecha: Marcio Borges es médico intensivista en Son Llàtzer; Lluïsa Ramon es neumóloga y responsable de la consulta de seguimiento de pacientes post COVID en Son Espases; el doctor Sión Riera, de enfermedades infecciosas; y el periodista Javier Mato. | Ultima Hora

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El lado más silenciado de la COVID-19 son las miles de personas que, tras negativizar el virus, siguen padeciendo sus consecuencias, en algún caso del todo invalidantes para recuperar la misma vida que se llevaba antes de enfermar.

Con el objeto de debatir sobre la realidad clínica de esta situación que se estima afecta al menos a un 10 % de los que han enfermado de COVID, el Club Ultima Hora y la Fundación Ramón Areces han organizado un coloquio en el que se combinará la aportación de médicos expertos en la materia con la visión de los medios de comunicación y el mundo científico.

COVID permanente, un reto médico y social

La cita de la jornada sobre COVID persistente será el próximo 6 de julio, en la sala Aljub de Es Baluard. A partir de las 18,30 horas y con una duración estimada de 90 minutos, el catedrático del departamento de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, Emilio Bouza, moderará el acto en el que, para asistir de forma presencial, basta con inscribirse a través del código QR (publicado en la página 23).

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Emilio Bouza, Consejero del Consejo científico de la Fundación Ramon Areces, será el encargado de la introducción y moderará la mesa redonda. Bouza es Catedrático en el Departamento de Medicina de la Universidad Complutense.

Los ponentes serán el doctor Marcio Borges, médico intensivista y coordinador de la Unidad Multidisciplinar de Sepsis en Son Llàtzer; el doctor Sión Riera, jefe de sección de enfermedades infecciosas en el Hospital Son Espases; la doctora Lluïsa Ramon, neumóloga de Son Espases y una de las encargadas de la consulta de seguimiento de pacientes post COVID. Y por último Javier Mato, profesor de Sociología de la Comunicación.

Durante la jornada se responderán preguntas más básicas como qué es el síndrome post COVID o si existe una predisposición en cierto tipo de pacientes a padecerlo; en qué aspectos se puede asemejar a otro síndrome conocido, como es el de post UCI; cuál ha sido el impacto psicológico de esta pandemia o por dónde tiene que ir el futuro de esta enfermedad.

La COVID-19 ha dejado una enorme cantidad de secuelas en las personas que lo han padecido. De hecho, en ocasiones, la superación del episodio agudo en los enfermos, no significa el fin de las molestias. El Síndrome postCOVID se caracteriza por una serie de trastornos tanto orgánicos como psicológico o psiquiátricos que van a suponer una nueva e importante demanda para el sector sanitario, porque todos los expertos coinciden: estos pacientes no deben convertirse en los grades olvidados.

El apunte

Cuando la enfermedad se vuelve crónica

Se calcula que uno de cada cinco enfermos de COVID-19 manifiesta algún indicio de la enfermedad cinco semanas después de la infección, y que uno de cada diez casos desarrolla algún síntoma 12 semanas después de contagiarse. La COVID persistente que ahora se conoce podría ser, según los expertos, la punta del iceberg. Los afectados cada vez alzan más la voz porque de momento son los grandes olvidados del sistema, pero avisan: son más de lo que se conoce.