Entrega oficial de la certificación a Mallorca en la sede de la Organización Mundial del Turismo (OMT), en Madrid. | José Sevilla

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Seguridad, sostenibilidad y economía circular. Estas fueron las palabras más repetidas de este lunes en Madrid por los dirigentes políticos de las Islas tras la entrada oficial de Mallorca en la Red Internacional de Observatorios de Turismo Sostenible (RIOTS) de la Organización Mundial de Turismo (OMT). Una iniciativa que permitirá lograr un turismo más respetuoso social, económica y ecológicamente en los próximos años. Cerca de 90 invitados –el 80 % agencias de viajes y medios de comunicación del sector turístico– asistieron en el Hotel Meliá Castilla a la entrega de la carta que convierte a Mallorca en el tercer Observatorio de Turismo Sostenible de España –junto a Navarra y Canarias–, el noveno de Europa y el 33º del mundo. Y lo hizo con otra carta de presentación: el vídeo de Rafa Nadal, defendiendo «lo nostro», como principal valor de las Islas, que fue de lo más aplaudido.

El documento oficial que inicia la puesta en marcha de la RIOTS se lo entregó el secretario general de la OMT, Zurab Pololikashvili, primero a la presidenta del Consell Insular, Catalina Cladera, y después, tras reclamar su presencia en el escenario, a la presidenta del Govern, Francina Armengol. «El destino más seguro del Mediterráneo es Balears. El primero que recomendamos fue Eivissa y después Mallorca, los preferidos de mi país, una república exsoviética», declamó Polololikashvili.

Armengol, por su parte, repitió que «como destino más seguro del Mediterráneo», Balears acogió en abril el 60 % de los visitantes llegados a España desde Alemania y es la región vacacional preferida por franceses, holandeses, italianos y ciudadanos del Norte de Europa.

Antes, el vídeo de ‘Mallorca Inspira’ con las ofertas culturales, gastronómicas, deportivas y de ocio provocaron tibios aplausos que después fueron ‘in crescendo’ entre el público, donde destacó la presencia de representantes de Viajes El Corte Inglés, Paradores de la OMT, Logitravel, Mundiplan, World Travel Viajes, Iberia, Vueling, AIM Group International, y revistas del sector.

En cuanto al apoyo del Gobierno de España a la presentación del Consell, esta se materializó en la presencia de Eduardo Fernández, subdirector general de Cooperación y Competitividad Turística; y Julio López, subdirector general de Conocimiento y Estudios Turísticos de Turespaña. «La ministra de Industria, Turismo y Comercio, Reyes Maroto, y el secretario de Estado de Turismo, Fernando Valdés, respaldan totalmente este acto. No han podido acudir porque están de viaje», explicó el conseller insular de Turisme, Andreu Serra, quien conversó animadamente con su predecesor, el senador Cosme Bonet. Este último, encantado por la ‘panada’ des Forn de sa Soca con la que el gobierno mallorquín deleitó a los asistentes.

De acuerdo con la iniciativa del Consell se mostró la diputada Marga Prohens, aunque se preguntó si España tiene ministra de Turismo. «Reyes Maroto anda más preocupada por la industria, que no está mal, pero en Balears necesitamos que funcione la actividad turística», afirmó la diputada del PP.

Sobre otro de los principales comentarios del evento, la no llegada de turistas ingleses a las Islas («Este verano no los veremos, su Gobierno prefiere que viajen al sur de Inglaterra»), Prohens lo justificó con dos argumentos. «Balears es la última autonomía en ritmo de vacunación, y eso lo saben en Reino Unido; y hace medio año que no tenemos embajador en Londres, lo que no nos permite presionar para lograr el semáforo verde que permita la llegada de viajeros británicos».

El acto puso de manifiesto el peso específico de Balears en el organismo internacional y su apuesta por el turismo sostenible y de calidad. Armengol incidió en más de una ocasión en esta estrategia, clave para diferenciar a los destinos vacacionales.

Catalina Cladera, el presidente de la OMT, Zurab Pololikashvili, y la presidenta Francina Armengol, ayer, en el Meliá Castilla.

Catalina Cladera, el presidente de la OMT, Zurab Pololikashvili, y la presidenta Francina Armengol, en el Meliá Castilla.