La escalada también se ha popularizado. | J.M.A.

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La Serra de Tramuntana cuenta con 68 zonas de escalada en las que se incluyen casi mil vías, concretamente 986, para la práctica de este deporte.

Parecen muchas vías de escalada, pero el director general d’Espais Naturals i Biodiversitat, Llorenç Mas, advierte de que «si contamos los equipamientos inferiores de las vías son más de mil, pues hay inicios de escalada que son compartidos por varias vías que se van ramificando».

Mas explica que «las limitaciones a la escalada son básicamente dos: las zonas de exclusión, que deben preservarse para proteger determinados valores naturales, y las zonas de nidificación. El problema tradicional siempre ha sido la comunicación de estas zonas a los escaladores, que es un colectivo muy concienciado, pero desde hace un año funciona un sistema telemático de tramitación automática de permisos que está siendo muy práctico y da muy buenos resultados. De hecho, con anterioridad a 2020 se tramitaban entre 200 y 250 permisos para escalar en Tramuntana. El año pasado, de febrero a diciembre, se tramitaron y concedieron unos 950 permisos. El solicitante sabe de manera inmediata si la vía que pretende escalar está autorizada. El salto cuantitativo y cualitativo en el sistema de autorización ha sido muy importante».

El director general destaca que «las zonas de exclusión son siempre las mismas y los escaladores ya las conocen, pero las zonas de nidificación pueden variar. Depende de las especies. Con carácter general, de marzo a julio es cuando se producen la mayoría de nidificaciones y los escaladores también lo saben. En cualquier caso, conviene que los interesados vayan actualizando la información sobre las vías, pues puede haberse incorporado una nidificación. La ventaja del nuevo sistema es que la autorización, si es viable, es automática. Sólo tarda unos minutos. Con anterioridad, podía tardar meses, lo que era realmente demasiado tiempo para alguien que tiene interés en realizar una escalada».

Llorenç Mas insiste en subrayar que «los escaladores son un colectivo muy respetuoso con la naturaleza. Incluso ellos mismos avisan si ven un nido, pero en los últimos años el número de aficionados se ha incrementado de manera notable, incluyendo turistas que vienen específicamente a Mallorca con información de vías para practicar este deporte, pero del mismo modo que hay más gente que practica senderismo, ciclismo, sale a correr o a pasear con el perro».

Una de las múltiples labores de los Agents de Medi Ambient es la desinstalación de vías de escalada que han quedado incluidas en zonas de exclusión o nidificación. El director general indica que «la aparición de un nuevo nido no está en nuestras manos ni en la de los escaladores. Es un suceso impredecible y muy variable. Puede aparecer en una vía tradicional de escalada que siempre ha sido autorizable».

Motivos para una desinstalación de equipamiento

Los motivos para desinstalar el equipamiento de una vía de escalada son: zona de exclusión, equipamiento inseguro, cercanía a vegetación vulnerable, cercanía a nidos de especies protegidas y no contar con permiso del Paratge Natural o del propietario de la finca. Medi Ambient coloca un cartel informando de la nueva situación.